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Hispanic American Center for Economic Research


 


LIBROS: SOCIEDAD ABIERTA
Reformando el capitalismo global, de George Soros

Por Pierre Lemieux
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En su último libro, Sociedad Abierta, el especulador multimillonario George Soros continúa su argumento contra el capitalismo y sus justificaciones en Teoría Económica. El libro no hace ningún aporte al capitalismo, pero muestra que un financista multimillonario no necesariamente entiende si quiera la base de los sistemas económicos.
Soros empieza con un análisis del concepto de equilibrio. En el mundo real, el equilibrio está comprometido por lo que Soros llama la "reflexividad". La reflexividad ("la piedra angular del marco conceptual") se refiere al hecho de que las opiniones de las personas acerca del fenómeno social afectan al más mínimo de los fenómenos. Por lo tanto, todo el conocimiento es imperfecto, y todos los eventos sociales son impredecibles, concluye.
El primer problema es que la teoría de Soros es confusa. "Nuestro pensamiento nos guía en nuestras acciones -escribe- y nuestras acciones tienen un impacto en lo que sucede". Las acciones de todos los individuos seguramente tienen un impacto social sobre la realidad, pero un individuo puede tranquilamente tomar el ambiente como dado cuando hace sus propios planes. El precio de los tomates depende en todas las demandas individuales, pero un comprador individual puede tomar a los precios como ya fijados. En casos donde la acción individual de una persona influye sobre la de otra, el comportamiento estratégico (tomar en cuenta las reacciones de otras personas) se hace lógico, peor esto no implica que el sistema es inestable. La "reflexividad" no tiene que ver con nada.
En segundo término, Soros no parece darse cuenta de que muchos economistas -los austríacos sobre todo- han desarrollado críticas similares en contra de la economía neoclásica ortodoxa. Ludwig von Mises, Murray Rothbard e Israel Kirzner, entre otros, atacaron el concepto de equilibrio y demostraron la importancia del emprendimiento en los procesos de mercado. Debido a que la realidad social depende de lo que piensen las personas, los economistas intentan rastrear las consecuencias inesperadas de los actos humanos.
Consideremos otro ejemplo de la ignorancia de Soros: "la idea de que algunos valores pueden no ser negociables no se reconoce -escribe sobre teoría económica- o más exactamente, estos valores son excluidos de consideración". Esto es claramente falso. Cualquier "valor" puede ser incluido en las preferencias individuales. Y cuando los derechos de propiedad privada son reconocidos, cualquiera puede decidir que algo que le pertenece no es negociable.
En su crítica a la Hipótesis del Mercado Eficiente (la teoría de que los precios financieros incorporan toda la información existente), a la cual confunde con aires de racionalidad, Soros admite: "nunca la estudié. La dejé de lado por estar tan abiertamente en conflicto con el concepto de reflexividad". Es cierto que esta teoría no tiene en cuenta al comportamiento emprendedor de los especuladores que buscan, y saltan sobre nueva información y, actuando en consecuencia la incorporan en los precios de mercado. Como el señor Jourdain que habla sin saber, Soros fue un emprendedor Kirzneriano que ayudó a estabilizar los mercados financieros a través de sus especulaciones contrarias.
Soros cree que los bancos centrales comúnmente salvan a los países desarrollados de caer en depresión, y que se necesita una institución similar a nivel mundial. Propone la creación de la "Alianza de la Sociedad Abierta", una nueva asociación estatal que se encargaría de coordinar las organizaciones internacionales existentes. Como todos los estatistas, él prevé sólo beneficios de esta centralización del poder y no ve ninguno de los peligros.
La parte central del libro es un argumento a favor de la "sociedad abierta" y en contra del capitalismo. Cuando Soros dice capitalismo se refiere a "la búsqueda desenfrenada del interés personal", cuando en realidad es un conjunto específico de instituciones que canalizan el interés personal hacia la cooperación social eficiente. Define al concepto confuso de "sociedad abierta" como una sociedad en la cual no hay monopolios de verdad, pero quiere que la coerción estatal imponga sus propias ideas, "justicia social" incluido.
Soros ve al "fundamentalismo del mercado" como más peligros que el comunismo para la "sociedad abierta", porque las ideas de libre mercado aparecen triunfantes en todas partes. Esto sería buenas noticias si fuera cierto -o sea, si el estado no hubiera crecido virtualmente sin detenerse durante el siglo XX. Soros incluso ve un "desmantelamiento del estado de bienestar" desde 1980 en adelante, que no está mostrado en las estadísticas oficiales. ¿Y quiénes son estos "fundamentalistas del mercado?" Cita a Milton Friedman dos veces y a Friedrich A. Hayek una, identificando a este último en forma errónea con la Escuela de Chicago. Parece no conocer a los verdaderos radicales del mercado -gente como David Friedman o Murray Rothbard- y mucho menos entenderlos.
Respaldando sus opiniones con su dinero, el señor Soros pone al campo de juego de su lado. Claro que tiene el derecho de expresar sus opiniones, pero no de usar la coerción del Estado para dictar cómo debemos vivir nuestras vidas. A esto se resume su exposición de las causas políticamente correctas.
"No mucha gente -escribe Soros con su usual buen corazón- comparte mi predilección por identificar errores, e incluso menos gente comparte mi devoción encontrándoselos en sí mismos". Dejemos que él ahora busque la oportunidad del placer intelectual tan eficientemente como lo hace para encontrar oportunidades beneficiosas en la corrección de los errores de mercado.

Pierre Lemieux es economista, autor, profesor y consultor.
Este artículo fue originalmente publicado en la revista Ideas on Liberty. Permiso para traducir y publicar otorgado por The Foundation for Economic Education (www.fee.org) a la Fundación Atlas para una Sociedad Libre.
Traducción de Hernán Alberro.

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