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EL DESCUBRIMIENTO EMPRESARIAL Y LA LEY DE OFERTA Y DEMANDA
por Israel M. Kirzner
En el artículo anterior prometimos explicar cómo
la economía Austríaca nos brinda su visión
de la ley de oferta y demanda recurriendo a la actividad empresarial
presente en los mercados competitivos. El elemento clave en este
análisis austríaco es la apreciación de que
las decisiones individuales de compra y venta son ejemplos de lo
que Ludwig von Mises llamaba acción humana.
Para Mises, cada ser humano es, básicamente, un entrepreneur.
(Ver Human Action de Ludwig von Mises, 3ra edición, 1966,
p. 252). Y es este componente emprendedor en aquellas decisiones
el responsable - en la visión Austríaca - de la tendencia
fundamental de los mercados a "limpiarse", que (tanto
para los Austríacos como para quienes no lo son) constituye
el corazón de la ley de oferta y demanda.
EL SIGNIFICADO DE LA ACCIÓN HUMANA.
La idea de Mises en la acción humana es significativamente
más rica que la de la corriente económica mayoritaria
que alude a la decisión economizadora.
Una decisión economizadora es vista como la elección
de la opción más deseable dentro de un espectro de
alternativas dadas, con un ranking también dado de lo que
es más y menos deseable. En virtud de que tanto ambas alternativas
disponibles como el ranking se encuentran identificadas antes del
acto decisorio, la concreción de tal decisión consiste
esencialmente en la solución a un ejercicio matemático
de maximización en el que el resultado está predeterminado:
se encuentra implícito en el contexto dado dentro del cual
la decisión debe llevarse a cabo.
En el enfoque de la acción humana de Mises, en cambio, la
acción es fundamentalmente vista como abarcativa de la determinación
de cuáles son las alternativas disponibles y de qué
ranking de importancia relativa será adoptado.
La determinación de estos elementos enfrenta inevitablemente
al agente a la incertidumbre de un futuro con final abierto (en
el sentido de ausencia en el contexto de una vulgar "decisión
economizadora"): acción es la elección presente
entre alternativas futuras, que ante la obscura incertidumbre del
mañana es ahora identificada en el propio acto de elegir.
Este es el aspecto de la acción humana que la vuelve, para
Mises, esencialmente emprendedora.
La habilidad matemática para resolver problemas de maximización
resulta entonces de muy limitada utilidad a efectos de escoger entre
cursos de acción, máxime cuando las alternativas deben
ser "creadas" por la imaginación y la creatividad
emprendedora del agente, y por su coraje y audacia.
EL ROL EMPRESARIAL. Para la economía
Austríaca, el rol empresarial es, a pesar - o más
correctamente, precisamente debido a su "intrincado" analítico,
responsable por el carácter sistemático de los procesos
de mercado ("intrincado" debido a que ningún economista
puede "modelar" la imaginación creativa de un entrepreneur
actuando bajo condiciones de incertidumbre).
Más allá del contexto de los elementos emprendedores
en cada acción humana individual, la economía Austríaca
hace hincapié en el papel del empresario dentro del dinámico
proceso de mercado.
El empresario exitoso "ve" lo que otros participantes
del mercado aun no han visto; el entrepreneur ve oportunidades para
comprar a un precio y para vender luego a uno mayor. Para ver tales
oportunidades deberá básicamente contar con: a) una
imaginación y visión superiores (dado que la percepción
de la oportunidad de vender mas caro existe solo en el futuro) y
b) creatividad (debido a que tal oportunidad de ganancia es probable
que tome la forma de vender lo que uno compra de una manera distinta,
y/o en un sitio diferente, con respecto a lo que era relevante en
ocasión de la adquisición).
Es debido a que Mises veía a cada ser humano, llevándolo
a un extremo, como un entrepreneur, que entendía las poderosas
tendencias que existen en los mercados libres para que las oportunidades
de lucro sean detectadas y aprovechadas (y así eliminadas)
por los emprendedores participantes de los mismos.
En un mundo en constante cambio, continuamente surgen nuevas oportunidades
de ganancias, y su aparición genera permanentemente los incentivos
que conducen a su descubrimiento y explotación. Es esta incesante
recreación y descubrimiento de oportunidades empresariales
la que configura el proceso de mercado que observamos en el mundo
que nos rodea.
LA LEY DE OFERTA Y DEMANDA RECONSIDERADA.
Para los Austríacos, la ley de oferta y demanda es simplemente
una observación sobre un particular (pero central) elemento
de ese más comprensivo y dinámico proceso de mercado.
Para algún producto en particular, las fuerzas del mercado
actuando sobre los precios al que este debería ser vendido
y comprado (y por lo tanto las fuerzas del mercado actuando sobre
las decisiones respecto de producirlo y comprarlo) tienden a identificar
y aprovechar las oportunidades (estructuradas por la tecnología
y la economía de su producción por un lado y por la
urgencia con la cual los potenciales consumidores desean consumirlo,
por el otro), asegurando de esta forma que las cantidades que simultáneamente
son adecuadas para los productores producir y para los consumidores
comprar, tenderán en los hechos a ser producidas, puestas
a la venta y adquiridas.
Si, por caso, la actual producción de un bien es "demasiado
baja", esto denota que existen oportunidades para producir
unidades adicionales a un costo inferior al precio mas alto que
los potenciales consumidores estarían dispuestos a pagar;
resultando entonces "conveniente" producir estas unidades
adicionales. Los productores emprendedores intentarán en
consecuencia descubrir y actuar sobre tales oportunidades.
Si, por el contrario, la producción actual es "demasiado
alta", significa que el desembolso por algunas unidades excede
el precio máximo que los potenciales consumidores están
contestes de pagar; por ende esas unidades fueron producidas como
resultado de un error empresarial. Los empresarios intentarán
entonces descubrir estas (marginales) pérdidas y disminuir
por tal motivo la producción.
Las fuerzas emprendedoras actuando en el mercado respecto de algún
producto, se encuentran continuamente empujando al mercado hacia
el punto en que el mismo se "limpia", esto es donde: a)
la cantidad producida es tal que (solamente) todas las unidades
"acertadamente producidas" son realmente elaboradas, y
b) el precio de mercado para ese producto es lo suficientemente
alto como para volverlo conveniente para que los productores produzcan
esa cantidad y lo suficientemente bajo para que los consumidores
opten por comprarlo.
Ciertamente, estas fuerzas tenderán, mientras todos los otros
cambios en las condiciones del mercado se suspenden, a alcanzar
exactamente aquellos resultados identificados en la más convencional
formulación de la ley de oferta y demanda, por la intersección
de la curva de la oferta y la curva de la demanda.
Es por este motivo que hemos descripto a la economía Austríaca
como básicamente de acuerdo con la corriente económica
mayoritaria en su énfasis en la importancia de la ley de
oferta y demanda. Es importante, sin embargo, destacar brevemente
el sentido de la versión Austríaca de la "ley",
que evita apoyarse en la presunción de un mercado de conocimiento
universal perfecto (una presunción que pervierte a gran parte
de la economía standard)
EL ROL DE LA IGNORANCIA Y EL APRENDIZAJE
EN EL PROCESO DE MERCADO EMPRESARIAL. Como lo enfatizara
el economista Austríaco F. A. Hayek, el proceso de mercado
al que hemos venido describiendo en términos empresariales,
puede también ser analizado en términos de aprendizaje.
El proceso a través del cual el mercado tiende a generar
la "adecuada" cantidad de una mercancía y el precio
"correcto" para ella, puede ser visto como una serie de
pasos durante los cuales los participantes en el mercado, gradualmente
tienden a descubrir las fisuras o errores en la información
sobre la cual han basado previamente sus decisiones erróneas
de producción y/o de compra.
Aquellos compradores que han sobrestimado los deseos de los productores
por producir y vender la mercancía, han estado "incorrectamente"
rehusándose a ofrecer precios más elevados (de lo
que hubieran estado preparados para pagar); aquellos que han subestimado
ese deseo estuvieron "incorrectamente" ofreciendo precios
mayores de los que en realidad eran necesarios para alentar a los
vendedores para producir.
A su vez, vendedores que han sobrestimado los deseos de los compradores
por comprar, han estado "incorrectamente" reclamando mayores
precios (y han venido produciendo más unidades del producto
de lo que en realidad era "apropiado" producir), y así
en más.
El proceso de mercado es aquel en el cual, guiados por el sentido
empresarial de lucrar con oportunidades de ganancias (y por evitar
perdidas empresariales), algunos participantes del mercado, aprendiendo
de las actitudes de los otros participantes, tienden a producir
una combinación que "limpia" el precio y las cantidades
ofrecidas y demandadas.
En este punto, podemos efectuar dos conclusiones. Primero, deberíamos
destacar una vez más que esta "ley" es simplemente
un elemento dentro de algo más general que es el proceso
de mercado, el cual está operando constantemente no solamente
(como usualmente suele ser definida la ley de oferta y demanda)
dentro de una industria en particular, sino también entre
distintas actividades. Esto es lo que hace que la comprensión
de esta ley sea tan importante para un mayor entendimiento del rol
de los mercados libres en el progreso económico socialmente
efectivo.
Segundo, deberíamos resaltar que la ley de oferta y demanda
es constantemente azotada e interrumpida - y continuamente revalorizada
y recreada - en un mundo real de cambios dinámicos (La circunstancia
de que esos cambios dinámicos adopten típicamente
la forma de fuerzas actuando sobre un particular producto desde
otros mercados de productos, refuerza la observación efectuada
en el párrafo precedente).
En el próximo artículo, nuevamente exploraremos la
dinámica empresarial de los procesos de libre mercado, con
una particular dedicación por la naturaleza y el rol de la
competencia en este proceso y por las implicancias vinculadas con
las políticas antimonopólicas.
Israel Kirzner es Profesor de Economía
en la New York University y autor de The Meaning of Market Process
(El Significado del Proceso de Mercado). Este es el segundo de una
serie de artículos sobre elementos fundacionales de la economía
Austríaca moderna.
Traducción de Gabriel Gasave
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