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Hispanic American Center for Economic Research


 


JOSEPH KECKEISSEN:
LASTIMA QUE EL MUNDO NO LEYO A MISES

Joe Keckeissen, discípulo de Ludwig von Mises, llegó a inicios de la década del 70 a la Universidad Francisco Marroquín, pues su rector Manuel Ayau quería seleccionar personalmente a los profesores de Economía. Keckeissen inicialmente pensó que iba a ser rechazado por haber sido alumno de Mises, pero eso era lo que precisamente quería Ayau: tener profesores que enseñen economía siguiendo la línea de la escuela austríaca. Cerca de cumplir 75 años, este neoyorquino nacido en Brooklyn, continúa brindando clases en la Universidad Francisco Marroquín y encabeza actualmente un proyecto dirigido a los estudiantes de Administración de Empresas basado en las ideas de Mises.

Atlas: ¿Cómo llegó a los seminarios de Mises en New York?

Keckeissen: Yo estudié en la Universidad de Columbia y luego en New York University, dónde conocí a Mises. Estaba arreglando mi programa de estudios y me contacté con mi consejero: el famoso Dr. Herman E. Krooss, profesor de Historia Económica. A él le comenté los cursos que quería tomar, entre ellos los seminarios de Mises. Entonces, ¡Krooss se puso bravo!: "Usted puede llevar ese curso si quiere, por su cuenta, pero no puede ser parte de su programa oficial, porque eso es religión no economía". Muy bien, llevé el seminario de Mises seis veces. Más tarde, tuve ocasión de almorzar con Krooss, quien luego de tomar dos Martinis, con la conversación mucho más ligera, me empezó a decir: "He sido un intervencionista toda mi vida, pero he visto programa tras programa fracasar, la guerra a favor de los pobres y todo eso. Me decepcioné mucho. Y al fin de cuentas, quizás Mises ha tenido razón". Esto aparece en la biografía que realizó Margit von Mises.

Atlas: ¿Qué lo impulsó a tomar el seminario de Mises?

Keckeissen: Mi familia tenía esas ideas. Luego yo estudié en la Universidad de los Jesuitas, Georgetown, y entre los profesores estaba Goetz Briefs, miembro de la Mont Pelerin Society, quien daba su seminario "El espíritu del capitalismo", de dos horas cada semana. Este seminario fue excelente, no muy "austríaco" pero afín a esas ideas. Yo tomé notas de ese curso y muchas veces lo he repetido aquí en la Universidad Francisco Marroquín. Por suerte, cuando volví a New York University estaba Mises y entonces me inscribí.

Atlas: ¿Cómo era el seminario de Mises?

Keckeissen: El grupo era pequeño en esa época. Yo no estuve con los más famosos, ya no estaba Henry Hazlitt ni Israel Kirzner, pero si George Reisman. Cada jueves Percy Greaves y Bettina pasaban por la casa de Mises y lo llevaban a él y a veces a Margit. Era algo muy informal e informativo, sólo que Mises ya tenía casi 90 años, por lo cual unas noches estaba maravillosamente y otras no. El clima del seminario era muy cordial. Mises llegaba siempre con un papelito con 6 a 8 puntos para discutir esa noche, aceptando cualquier intervención de los alumnos y contestando en forma animada. Fundamentalmente Mises hablaba de dinero y sobre la creación artificial de medios fiduciarios. También se refería siempre al presupuesto del gobierno y dijo una noche: "Me gustaría que uno de ustedes se dedique únicamente a estudiar el presupuesto de los Estados Unidos".

Atlas: Seguramente debe recordar muchas anécdotas.

Keckeissen: Una anécdota que sucedió una noche, cuando alguien citó al economista de Harvard Josep Schumpeter, quien había estudiado un tiempo en el seminario de Mises en Viena. Pero Schumpeter se hizo famoso, por lo cual Mises tenía cierta envidia de su alumno que estaba a cargo de una cátedra de mucho renombre en Harvard y a Mises en New York University ni le pagaban un salario. Mises estaba disconforme con Schumpeter porque no le fue fiel principalmente con la famosa teoría de la innovación, donde coloca como accesorio esencial que el "boom" estaba financiado por crédito bancario. En Georgetown Schumpeter también era un ídolo. La discusión terminó cuando Mises señaló "Los que alaban las teorías del famoso profesor Schumpeter no se dan cuenta que cuando fue presidente de un banco éste quebró y que cuando fue Ministro de Finanzas el país (Austria) sufrió la más alta inflación de su historia. ¡Basta con Schumpeter!". Recuerdo también una vez que mencionaron a Keynes. Como Keynes era cortoplacista terminó en su libro con la frase "en el largo plazo todos estamos muertos". Mises inmediatamente contestó sin dudar: "En el largo plazo empieza mañana".

Atlas: ¿Cuáles son los aportes económicos de Mises que usted destacaría?

Keckeissen: Su libro de 1912 "Teoría del dinero y el crédito" es la mejor obra del siglo. Sólo convendría actualizarla, pues ya no existe el patrón oro y las condiciones de principios de este siglo. Sería muy importante ofrecer al mundo el pensamiento Mises aplicado al día de hoy. Hay que tener en cuenta que Mises murió dos años después que Nixon terminó con el patrón oro. En el caso de su obra "Socialismo" Mises hizo una refutación a priori de dicha corriente y que por ejemplo la Iglesia Católica setenta años más tarde en la encíclica Centesimus Annus reconoce formalmente que el socialismo era impracticable. Lástima que el mundo no ha leído a Mises. Todos le daban la razón a Oskar Lange durante los debates en los años 30 y 40.

Atlas: ¿Cómo evalúa su experiencia docente aplicando el método de la Escuela Austríaca?

Keckeissen: Inicialmente era el único economista en la Universidad Francisco Marroquín. El Dr. Ayau daba un excelente primer curso, pero luego yo tenía que dar matemática, historia, gerenciamiento, etc., por lo cual fue difícil para mí poder especializarme. Pero después de veinticinco años me dí cuenta que fue muy bueno eso para mí, porque los que se especializaron ya olvidaron los principios de economía y están metidos en su especialización. Ahora estoy en un nuevo proyecto: aplicar los principios de Mises a la carrera de Administración de Empresas. Eso es algo nuevo que todavía no se le ocurrió a nadie. En este caso, dividí el programa en ocho módulos: empresarialidad, Relaciones Humanas, Mercadotecnia, Finanzas, Producción, Globalización, El Ambiente Económico y Rentabilidad. En cada uno de esos módulos se ofrece una pequeña parte de economía siguiendo las ideas de Mises. En el módulo de empresarialidad, por ejemplo, que mejor que hablar del empresario tal cual lo veía Mises.

Atlas: ¿Cómo ve el panorama económico actual?

Keckeissen: Creo que aunque el mundo no es capitalista por lo menos ahora tiene voz. El capitalismo no es estático, está creciendo continuamente por medio de la experiencia, siguiendo la línea de Hayek. Hay algunas cosas que están cambiando fuertemente desde hace 50 años: una es el presupuesto del gobierno. Actualmente están anunciando superavit en los Estados Unidos, después de medio siglo. La idea de cortar los gastos del gobierno es algo que va tocando. Me viene a la memoria el ejemplo de Calvin Coolidge, presidente de los Estados Unidos entre 1923 y 1929, que cuando tenía un superavit importante decidía cortar los impuestos a la mitad. En ese entonces el país experimentó el mayor progreso de toda su historia. Pero también el mundo se está dando cuenta del resultado de esos gastos. Es notable en estos días cómo el gobierno de Alemania está apretando el cinturón en contra de las ideas de todos sus miembros. Para mí ese cambio es algo muy impresionante. Creo que el capitalismo aprende de los errores del pasado aunque, por supuesto, la cosa no está definitivamente mejorada. Otra cosa que está cambiando son los sindicatos. En Mises y en Hayek el chantaje de los sindicatos ocupaba un puesto de principal importancia. No es así ahora. Los sindicatos están aprendiendo que es mucho mejor la colaboración que el enfrentamiento, que de esa forma se ganan mejores salarios que con la confrontación. Pienso que en próximo siglo vamos a tener menos de eso, aunque se deberá seguir luchando contra el paternalismo del Estado Benefactor. Ahora hay más y más voces que dan cuenta que los antiguos remedios no sirven.

Gabriel C. Salvia

 

 

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