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Cuando la revista Reason entrevistó al economista
de George Mason University, Vernon L. Smith allá
por mayo de 2002, una de las primeras preguntas que le hicieron
los periodistas fue, "siempre se lo menciona como muy
cercano a recibir el Premio Nobel de Economía. ¿Qué
piensa al respecto?". Smith, de 75 años de edad,
fundador de la economía experimental, respondió
con una fuerte carcajada: "Es lindo, pero siempre que
escucho eso pregunto lo mismo, ´¿Algunos de
los que dicen eso tienen voto en el comité?`"
Resultó ser que lo tenían. El pasado 9 de
octubre, la Real Academia de Ciencias sueca le otorgó
a Smith el Nobel "por haber establecido a los experimentos
de laboratorio como una herramienta en análisis económico
empírico, especialmente en el estudio de mecanismos
alternativos de mercado."
¿Qué hacen los economistas experimentales?
"Tomamos proposiciones de la teoría económica
y la probamos con gente real en situaciones controladas,"
explica Smith, quien también es un investigador del
Interdisciplinary Center for Economic Science e integra
el Mercatus Center, ambos afiliados a George Mason. "Tomemos
la idea de que existe la tendencia en los mercados de lograr
niveles de precios en los que está claro que los
compradores y vendedores están de acuerdo no queda
nada de dinero en la mesa. Haré experimentos en los
cuales motivo a los compradores a comprar barato y a los
vendedores a vender caro". Smith ayuda a mantener a
seres humanos reales en el centro de una disciplina conocida
por transformar carne y hueso en ecuaciones teóricas
impersonales.
"Estamos menos interesados en lo que piensa la gente
que en lo que realmente hace en situaciones específicas,"
dice Smith. "Lo que no está muy explícito
en gran parte de la economía es qué reglas
comerciales hay y cómo afectan a los resultados.
La economía experimental se pregunta cómo
estas reglas influencian la performance del mercado".
Durante los últimos 50 años, Smith ha dirigido
miles de experimentos, con todos, desde chicos en edad escolar
hasta empresarios magnates y empleados del Congreso. También
ha sido fundamental en el desarrollo de políticas
que generan verdaderos mercados donde nunca existieron,
como la venta del fluido eléctrico.
Smith descubrió que incluso cuando la gente no tiene
una idea clara de cómo o por qué funcionan
los mercados, de todas maneras tienden a ser tanto desconfiados
como sorprendentemente generosos. "Creo que nacemos
siendo comerciantes," dice. "Somos animales sociales,
muy dentro del intercambio social. Esta propensión
de los seres humanos es seguramente lo que los llevó
en última instancia al comercio y a los mercados
que producen riqueza. Los beneficios del intercambio de
mercado son fáciles de ver en las interacciones personales,
donde usted hace algo por mí y yo hago algo por usted.
Allá afuera en los ´mercados`, sin embargo,
no siempre está claro. Si el precio sube, las compañías
petroleras ganan más dinero y yo tengo menos. Esa
es la percepción de la persona promedio y de su experiencia.
La economía experimental ayuda a poner una cara humana
a los mercados".
La odisea profesional de Smith comenzó en Caltech,
donde estudio ingeniería eléctrica antes de
obtener un master en economía de la Universidad de
Kansas en 1952 y un Ph.D. en Harvard en 1955. Antes de ingresar
como facultativo de George Mason en 2001, enseñó
en la Universidad de Arizona, Purdue, Brown y en la Universidad
de Massachussets. En su camino a obtener el Nobel, presidió
la Public Choice Society y la Economic Science Society,
recibió un sinnúmero de premios, y publicó
mucho (Cambridge University Press publicó dos volúmenes
con sus estudios en economía experimental).
El trayecto ideológico de Smith no ha sido nada estrecho.
Comenzó como un socialista empedernido que creía
que la buena sociedad era aquella en la que algunas personas
inteligentes hacían la mayoría de las decisiones
sociales, económicas y políticas. Con el paso
de los años, gravitó hacia una posición
liberal que sostiene que los individuos deberían
ser tan libres como sea posible para hacer sus propias vidas.
"Sea que hablemos de política o economía,
o incluso de interacción social- dice Smith- los
mejores sistemas maximizan la libertad individual, sujeta
a la coacción de otros en el sistema".
Reason: La economía
experimental destaca la importancia de las instituciones-
reglas y regulaciones de mercado y sistemas de intercambio.
Sin embargo generalmente la gente habla del "libre"
mercado y de los derechos de propiedad como si existieran
naturalmente como una montaña o un lago. Su trabajo
sugiere que estas reglas son creadas para personas específicas
en situaciones específicas.
Vernon Smith: Creo que
muchas de las convenciones de mercado y los derechos de
propiedad provienen de normas que emergen de la interacción
de las personas. Muchas veces el estado llega después
y las codifica.
El libro de Robert Ellickson, Order without Law (Orden sin
ley, 1991) lo muestra. Fue y observó qué es
la ley de cercado en el condado de Shasta, en California.
La ley establece claramente que uno es responsable del daño
que hace su ganado, por lo tanto uno tiene un incentivo
para construir cercas. Pero esa no es precisamente la manera
en la que funciona. La realidad es que la gente comparte
las cercas. Si usted es una persona conocida en la comunidad
como descuidada, como alguien que no mantiene sus cercas
y cuyo ganado se la pasa escapando, sus vecinos serán
mucho más duros con usted que si se trata de un error
inédito. La mayoría de estas disputas ni siquiera
van a la corte. Hay presión sobre cada uno por pagar
y acordar fuera de los tribunales a un nivel más
caro.
Es interesante porque la gente elabora sistemas de intercambio
que no necesariamente se relacionan con la ley formal. Si
lee al economista Friedrich A. Hayek, usted sabrá
que los primeros legisladores no eran personas que hacían
leyes. Simplemente escribían las prácticas
existentes. Esto es lo que la gente está haciendo
en el condado de Shasta. Es "ley descubierta".
La "ley escrita" llega más tarde.
Por supuesto, no todas las transacciones son locales o cara
a cara. Por eso se necesitan más mercados formales
y derechos de propiedad. ¿Qué dice la antigua
frase? "Todo para el amigo, nada para el enemigo, y
la ley para los extraños." Los derechos de propiedad
y los mercados ayudan a extender los beneficios del comercio
a extraños asegurando el pago y la entrega.
Reason: La gente es más propensa
a engañar a gente que vive lejos.
Smith: Definitivamente. Pero incluso en
ese caso, quizás no tanto como pensábamos
al principio. Lo impresionante de los mercados de Internet
no es que la gente no entrega o no paga, sino que eso es
muy poco común. Prácticamente no hay forma
de forzar a mucha de la actividad económica. Lo sorprendente
de esto es cuánto de lo que sucede se basa en la
confianza.
Reason: ¿Cuáles son los objetivos
políticos de la economía experimental?
Smith: Sabemos que los mercados son eficientes.
Nos gustaría ver si podemos inventar mecanismos de
mercado que puedan ser aplicados donde nunca habían
sido utilizados anteriormente. En el sistema eléctrico,
por ejemplo, o en aterrizajes y despegues en aeropuertos.
Mis colegas y yo desarrollamos técnicas para diseñar
mecanismos de mercado que deberían funcionar en el
mundo real. Pero no confiamos en nosotros mismos sin hacer
experimentos. Los experimentos son los medios por los cuales
probamos nuestro conocimiento. Siempre aprendemos cosas
y terminamos haciendo cambios a nuestras instituciones modelo,
nuestras reglas, y nuestros resultados.
El paso siguiente es traer a la gente que realmente utilizará
el sistema. Se ponen elementos diseñados, y luego
hacemos los experimentos con ellos. Cuando están
cómodos, salimos al mundo con eso.
Aquí va un ejemplo que tiene que ver con la electricidad.
Digamos que usted está creando un mercado mayorista
de electricidad. Tiene compradores y vendedores de electricidad
en diferentes nodos en una red de fluido eléctrico.
Gente puesta en lugares específicos preguntan por
precios para vender electricidad; tienen que estar en un
lugar específico porque las redes de electricidad
pierden poder, y dependiendo de dónde se esté
en la red, sus costos serán diferentes Si usted es
un comprador mayorista, entonces se pone en una lista de
oferta en la que usted está dispuesto a pagar para
que la electricidad sea entregada en su nodo. Estos son
mercados asistidos por computadoras. Una computadora básicamente
toma todos los pedidos, todas las listas, y todos los costos
de locación y maximiza los beneficios del intercambio.
Lo hace buscando precios que limpian al mercado para que
no quede dinero sobre la mesa.
Hicimos experimentos para este tipo de sistema en Australia
en 1993 y luego en 1996. Hicimos experimentos y realizamos
un seminario diario por dos semanas, y los participantes
resultaron verdaderamente buenos. Australia terminó
desregulando su industria eléctrica, y creo que hicieron
un muy buen trabajo.
Lo interesante es que aún no está todo privatizado
-varía de estado en estado. Victoria, por ejemplo,
tomó todos sus recursos de generación y los
vendió a la industria privada. En New South Wales,
aún siguen en manos de entidades públicas.
Pero lo importante es que todos los proveedores de electricidad
tuvieron que poner su dinero en el mercado. Y toda la nueva
capacidad es completamente privada en Australia.
Reason: ¿Entonces la economía
experimental puede ser utilizada para mostrar a los reguladores
e industriales cómo un mercado de precios reales
podría y debería funcionar?
Smith: Es una herramienta. En 1995 la Progress
y Freedom Foundation auspició una serie de talleres
en la Universidad de Arizona, donde yo me encontraba. Trajimos
a 25 ejecutivos que estaban en altos niveles dentro de sus
organizaciones: Florida Power, Duke, Ohio Edison, Mohawk,
Pacific Gas & Electric, Southern California Edison,
y otras.
Participaron en experimentos, y pudieron ver y experimentar
qué era hacer un verdadero mercado eléctrico.
Una de las cosas que enfatizamos fue la importancia de la
puja por el lado de la demanda, donde los mayoristas son
capaces de interrumpir el flujo eléctrico a algunos
de sus consumidores para intentar mantener sus precios bajos.
Teníamos un cliente en Ohio que se tomó la
puja de la demanda muy seriamente. En realidad, están
logrando que sus clientes ahorren dinero accediendo a pasar
por cortes eléctricos voluntarios en ciertas circunstancias.
Hay artefactos que les permiten ver a los usuarios qué
aparatos quieren seguir utilizando en diferentes niveles
de precios. Los clientes pueden decidir, "Si el precio
sube por encima de cierta cifra, corta los artefactos de
baja prioridad- aires acondicionados, calentadores de agua,
etc". Si lo hacen aunque sea sólo 15 minutos
por hora, realmente pueden cortar los picos de demanda.
El mayor problema en el fluido eléctrico es que prácticamente
no hay capacidad de interrumpir la demanda de manera selectiva
bajo el nivel de subestación. Si usted está
en un ascensor, dejó la luz prendida de la entrada
de su casa durante el día, si usted tiene una tostadora
funcionando- tienen la misma prioridad en términos
de recibir electricidad en el sistema actual. No hay forma
de elegir cuáles cortar durante oleadas de demanda,
picos de precio, y la oferta se ajusta.
Tanto las utilidades gubernamentales como las basadas en
inversores tienen este fuerte perjuicio de oferta: proveen
el fluido eléctrico que la gente quiere todo el tiempo
a un precio determinado y constante. La realidad es que
el costo de producir y consumir electricidad fluctúa
todo el tiempo debido a cambios en la oferta y la demanda
y otras condiciones. Es como cualquier otra cosa, pero es
difícil verlo sin un mercado visible.
Reason: Es bastante fácil ver cómo
la gente respondería a fluctuaciones observables
en los precios: voy a apagar mi fuente de agua a 25 centavos
el kilowatt, pero dejaré que mi pulmón eléctrico
siga funcionando a 100 dólares el kilowatt. Pero
es más fácil decirlo que hacerlo para crear
un mercado que funcione ¿no?
La reestructuración chapuceada del sistema eléctrico
de California lo demuestra. No sólo los proveedores
de electricidad colaboraron para establecer las reglas de
mercado, debían saber que quedarían liberados
si lograban hacer creíble que no podían proveer
electricidad en el precio "desregulado". El estado
dice que los vendedores manipularon el mercado de muchas
maneras.
Smith: Claro, van a intentar destruirlo.
Por eso es importante tener el conjunto de reglas correcto
en funcionamiento. Nadie sabe dónde va a aparecer
la demanda exactamente, y los vendedores tienen interés
en intentar que los precios sean lo más alto posible.
Pero el problema principal es la incapacidad para cortar
la demanda. Estamos hablando de una industria en la cual
la forma en la que piensan de su problema y la manera en
que los reguladores piensan sobre el problema es que toda
la demanda tiene que ser servida todo el tiempo. Nadie nunca
debería quedarse sin luz, y un precio justo es un
precio constante en el tiempo. Siempre se satisface toda
la demanda. Bueno, eso es imposible. No se puede satisfacer
la demanda todo el tiempo. No se la puede satisfacer bajo
tormentas. No se la puede satisfacer cuando la oferta escasea.
Una gran barrera para cambiar son los cables eléctricos
locales, que son los monopolios de franquicias. Por cerca
de 100 años, las compañías han venido
atando la venta de energía junto con la de los cables.
No hay razón por la cual un proveedor de cables tiene
que ser el proveedor de la energía. ¿Recuerda
cuando Ma Bell no lo dejaba conectar ningún teléfono
salvo que lo produjera ella? Decían que tenían
que proteger la "integridad" de la red: ¡no
podemos dejar que cualquiera entre y conecte lo que quiera!
Es tonto. ¿Por qué alguien produciría
un teléfono que no fuera compatible con el sistema?
Eso ha cambiado para los proveedores de servicio telefónico,
pero no para las compañías de la industria
eléctrica. Ellos dicen, "¿Por qué
deberíamos dar acceso a nuestros cables a otros proveedores
de energía, especialmente unos que quieren poner
un aparato de corte?"
Lo que necesitamos es un sistema en el que puedan ingresar
emprendedores y competir y probar cosas diferentes, incluyendo
el sistema de corte de demanda. Algunos perderán
dinero e irán a la quiebra. Algunos harán
un gran negocio. Eso está sucediendo con los teléfonos,
y no está sucediendo con la energía eléctrica.
No sucederá hasta que esas barreras sean quitadas.
Reason: ¿En qué otras áreas
está trabajando la economía experimental?
Smith: También estamos trabajando
para crear un mercado de intercambio de pistas de aterrizaje
y despegue en los aeropuertos. En circunstancias normales,
esos derechos han sido completamente asignados entre las
compañías aéreas en determinado aeropuerto.
Pero digamos que un frente de tormentas aparece, por lo
cual hay que retrasar los aterrizajes. Se han venido realizando
quizás 60 aterrizajes y despegues por hora, pero
ahora hay que reducirlos a 30. Los aeropuertos suelen simplemente
estirar el cronograma, lo cual lleva a cancelaciones y otros
problemas. Lo que se necesita es un mecanismo de mercado
para que los vuelos que tienen mayor prioridad puedan salir.
¿Cuál sería una mayor prioridad? Los
aviones más grandes, probablemente, pero también
los aviones llenos y aviones con muchos pasajeros que tengan
que realizar conexiones.
Supongamos que estamos hablando de aviones que parten del
aeropuerto de La Guardia en Nueva York. Si un avión
está yendo hacia Los Angeles, probablemente sea el
destino final para muchos pasajeros. Los aviones que van
a Chicago o Dallas probablemente tengan muchos pasajeros
que tienen que hacer conexiones. Quizás esos vuelos
deberían tener una mayor prioridad de despegue ante
el mal clima. En cualquier caso, se necesita un mecanismo
de mercado en el cual las aerolíneas puedan compensarse
entre sí -y a sus pasajeros- para cancelar sus vuelos
y negociar horarios de despegue.
Ese sistema no existe hoy en día. Primero, las aerolíneas
tienen que convencerse que ese es el camino a seguir. Luego
la Administración Federal de Aviación tiene
que cooperar. Y hasta se necesita que el Congreso lo apruebe,
dado que brindó la distribución original de
espacios. El peligro es que el Congreso dirá, "Esperen
un minuto, no nos gusta esto porque están comprando
y vendiendo estos espacios. Se los dimos a ustedes, y ahora
están haciendo dinero en su reventa".
Otra área de la economía experimental tiene
que ver con la NASA. Trabajamos en la misión Cassini
[que en 1997 envió 800 libras de instrumentos científicos
en una pequeña nave espacial a Saturno para realizar
experimentos]. Utilizamos un sistema de intercambio para
asignar los recursos que tenía que utilizar cada
experimento por separado a bordo.
Cada experimento utilizó tres elementos básicos:
energía, masa, y volumen. La ideal era encontrar
el uso más eficiente para estos tres recursos. Asignamos
una cantidad establecida para cada recurso. Los participantes
recibieron monedas que esencialmente eran dinero que podían
intercambiarse entre sí. Cuando comenzó la
puja, el precio de la masa comenzó muy arriba en
relación al volumen y la energía. Luego la
gente comenzó a conservarla y, finalmente, colapsó.
¡El precio de la masa colapsó!
Esa fue la primera misión espacial que se realizó
sin un alto costo. Pero nunca volvieron a realizar ese tipo
de asignación de mercado. ¿Por qué?
Porque hay mucha gente que quiere las cosas tal como están.
Pueden utilizar el sistema actual y no se preocupan por
los deshechos. La estación espacial de la NASA está
ahora 5.000 millones de dólares por encima de su
presupuesto. Nosotros propusimos vender el suficiente espacio
en esa estación como para ganar 5.000 millones de
dólares. No sé si hay un mercado para eso
pero, ¿por qué no probar?
Nos reunimos con alguien en la Casa Blanca y había
alguien interesado en eso, pero se necesita a un emprendedor
político para cambiar este tipo de cosas, y eso es
muy arriesgado. Si no funciona, será el culpable
de todo. Si funciona, entonces todos dirán que estaban
detrás de esto.
Reason: Comenzó su vida como un
socialista pero ahora se dice a sí mismo libertario.
¿A qué se refiere con eso?
Smith: Para mí, el libertarianismo
está atado a cierto conjunto de reconocimientos:
que todas las organizaciones tienen el problema de la información
descentralizada, que los mecanismos descentralizados son
la mejor manera de organizar esa información para
producir buenos resultados, y que los mejores resultados
aparecen cuando la persona es libre de obtener sus propios
resultados a medida que recopila información. Eso
es verdad sea que hablemos de política o economía
o interacción social. Los mejores sistemas maximizan
la libertad individual, sujeta a la coacción de otros
en el sistema.
Nací y crecí en Wichita, Kansas. Mis padres
eran socialistas y nuestros amigos eran socialistas. Apoyábamos
al Partido Socialista. El primer voto de mi madre cuando
tuvo 21 años fue para Eugene V. Debs, cuando estaba
en prisión por oponerse a la Primera Guerra Mundial.
El padre de mi madre era ingeniero de la Missouri Pacific
Railroad. Era un gran admirador de Debs, que había
organizado a los trabajadores ferroviarios. Mi madre fue
candidata a tesorera estatal del Partido Socialista en Kansas
más veces de las que puedo contar. Mi primer voto
fue para [el socialista] Norman Thomas en 1948, cuando tenía
21 años. Los dos votos con los que me sentí
confiado en dar fueron para Norman Thomas en 1948 y para
[el candidato del Partido Libertario] Ed Clark en 1980.
Reason: ¿Qué sucedió
en el medio?
Smith: Mis tendencias socialistas comenzaban
a esfumarse a medida que aprendía más de economía,
primero en la Universidad de Kansas y luego en Harvard.
Luego comencé a dar clases en Purdue en 1955 y comencé
a hacer experimentos en 1956. Eso realmente cambio completamente
mi manera de ver a los mercados.
En Harvard había recibido clases de Ed Chamberlain,
el autor de The theory of monopolistic competition (La teoría
de la competencia monopólica). Tenía una pequeña
demostración de clase que hacía el primer
día. Estaba hecha para demostrar que la competencia
no podía funcionar en realidad.
En el otoño de 1955, enseñaba principios de
economía en Purdue. Un día me desperté
y me puse a pensar en el experimento de Ed Chamberlain.
Si querías demostrar que los mercados no funcionaban,
pensé, había que darles una chance más
justa que la de él. Pensé que descubriría
cómo comerciaban en la bolsa de Nueva York, porque
si existe un mercado competitivo en algún lugar,
tenía que ser ése. Conseguí un libro
sobre el mercado de valores que contenía todos los
detalles de cómo funcionaba el intercambio.
En la primavera siguiente, conduje mi primer experimento,
que duró cerca de seis minutos. No ofrecí
ningún resultado real. Sólo le dije a los
estudiantes que pensaran que cada uno estaba haciendo dinero-
la diferencia entre el valor y el precio si se es un comprador
y la diferencia entre precio y costo si se es un vendedor.
Convergió en un equilibrio competitivo. Lo repetí
y sucedió lo mismo.
Pensé que tenía que haber algo malo con el
experimento. ¿Cómo puede ser? No hay información
completa, y en ese momento sabíamos que se necesitaba
eso para un mercado eficiente. Cada semestre siguiente,
haría experimentos con más y más estudiantes,
y cambiaría algunos de los parámetros.
Cuando daba charlas fuera de Purdue acerca de lo que estaba
tramando, vi que había un montón de gente
que cuestionaba incluso si esto era economía. "¿Por
qué alguien haría eso?" decían.
Seguro que no se puede vivir de la economía experimental.
Tenés que hacer el tipo de estudios que te harán
famoso. Ahí aprendí algo importante. En economía
todo estudio comienza con un estudio previo, no con un problema
del mundo. Nadie cuestiona tu derecho de hacer algo si ya
se hizo. Hice mi primer experimento en enero de 1956 y el
primer estudio sobre él fue publicado en 1962.
En estos días, la economía experimental se
está imponiendo como un subcampo de alcance internacional.
Incluso en Harvard y Yale hay algunas personas realizándola.
Se han subido a bordo muy tarde, por supuesto. Si está
en Harvard y Yale, uno empieza a preguntarse si no es momento
de salirse, si no está terminado.
Mike Lynch es asistente editorial
y Nick Gillespie jefe editorial
en la revista Reason www.Reason.org
Ambos entrevistaron a Vernon L. Smith en su oficina en George
Mason University y en un restaurante cercano a fines de
mayo de 2002. Esta entrevista aparecerá en el número
de diciembre de Reason.
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