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ENTREVISTA A IAN VASQUEZ
FMI Y BANCO MUNDIAL: PERPETUANDO POBREZA
Por Verena Wachnitz
El Director del Proyecto sobre Libertad Económica Global
del CATO Institute, coautor del libro Perpetuando Pobreza y editor
de Fortuna Global, es un experto en economía internacional
y uno de los principales promotores para la disolución
del Fondo Monetario Internacional y el Banco Mundial. En esta
entrevista señala, entre otras cosas, lo siguiente: "En
la práctica los organismos multilaterales atrasan o desaceleran
el progreso económico y la liberalización de los
mercados" y que "Para el FMI, Argentina se ha convertido
en la Rusia de América Latina; el Fondo ha invertido tanto
en el 'éxito' de Argentina que está dispuesto a
prestar irresponsablemente para 'rescatar' al país".
¿Para la economía argentina, será positivo
en el largo plazo la reciente asistencia financiera acordada con
el FMI y que fue denominada "blindaje"?
Hasta cierto punto, el mercado financiero a corto plazo ya ha
respondido positivamente al último crédito del FMI
sin haber medidas serias o compromisos creíbles por parte
del gobierno para reformar las políticas económicas
argentinas. Ese resultado perverso ocurre porque los políticos,
quienes manejan tanto el FMI (recuérdese que es un organismo
internacional gubernamental) como las políticas nacionales,
tienen una perspectiva de corto plazo. Y es natural que los inversionistas
se comporten de manera racional dentro de un sistema poco racional;
es decir, estiman que pueden ganar plata si existe ese respaldo
financiero estatal a nivel nacional e internacional.
En el caso Argentino, los inversionistas saben que una vez más
se va a usar la plata del Fondo para pagar las deudas y gastos
del gobierno. Desafortunadamente, la "ayuda" del Fondo
es negativa para el desarrollo económico justamente porque
crea tales incentivos. No es cierto que el FMI promueve reformas
liberales en los países que reciben su crédito.
Argentina ha dependido de créditos del Fondo por 34 años
y ha firmado numerosos acuerdos con esa agencia a través
de los años. Es difícil creer que las reformas que
se hicieron en Argentina a principios de los '90 se debieron a
décadas de subsidios a gobiernos incompetentes. La realidad
es que Argentina cambió sus políticas porque las
viejas políticas-que fueron apoyadas por el FMI-fracasaron.
Los políticos raramente introducen cambios radicales liberales
a menos que se imponga la realidad, como fue el caso durante el
gobierno peronista de Carlos Menem. Después de los primeros
años de su gobierno, como ocurrió en buena parte
de América Latina, Argentina dejó de implementar
reformas necesarias. Y durante todo ese tiempo ha dependido del
Fondo. En la práctica entonces el Fondo respalda a gobiernos
que prometen reformas, pero no cumplen, o hacen lo mínimo
que pueden al respecto. El resultado es una acumulación
de deuda y una falta de desarrollo económico.
¿Cuáles han sido los resultados de iniciativas
similares del FMI? ¿Qué países han tomado
más créditos con el FMI y que efectos tuvieron los
mismos?
Casi al mismo tiempo que el FMI "rescató" a la
Argentina con el paquete de $39 mil millones, también arregló
un paquete de $10 mil millones para Turquía, país
que ha dependido de los créditos del Fondo por más
de 40 años. Según el profesor Steve Hanke de Johns
Hopkins University, desde 1961, Turquía ha firmado 17 acuerdos
con el FMI y no ha cumplido con ninguno. Esa experiencia no debe
sorprender, pues las famosas condiciones del FMI no son creíbles.
La ayuda "temporal" del Fondo parece no resultar en
reformas coherentes que mejoran las condiciones de los países
clientes. Así es que por lo menos 70 países han
dependido del crédito del FMI por 20 años o más.
Y una vez que un país empieza a tomar créditos,
suele depender de esos créditos durante la mayoría
o totalidad de los años que siguen.
Esa adicción a los créditos ocurre a pesar de que
el Fondo muchas veces condiciona sus préstamos a cambio
de reformas liberales, como por ejemplo privatizaciones o desregulación
de ciertos sectores. Pero el FMI es incapaz de promover tales
reformas porque no tiene manera de hacer que los países
cumplan con sus promesas y, todavía más importante,
porque tiene un incentivo perverso de hacer préstamos.
Veamos el caso de Rusia. A veces, el fondo suspende el programa
de créditos a un país si no está cumpliendo
con las condiciones del acuerdo. Desde 1992, eso ocurrió
regularmente con Moscú. El Fondo otorgó créditos
al gobierno Ruso a cambio de reformas liberales. Cuando Moscú
no cumplía con los acuerdos, el Fondo cortaba el crédito.
Esos recortes hacían que Moscú tome más en
serio reformas económicas, y se empezaron a introducir
y prometer. Noten que el FMI ha animado a los malos gobiernos
rusos y otros a que introduzcan reformas al suspender los créditos;
es la suspensión de los créditos lo que induce el
cambio de política.
Desafortunadamente, el Fondo empieza a otorgar créditos
nuevamente a países como Rusia una vez que prometen reformas
o se empiezan a introducir reformas. El FMI simplemente no puede
dejar que un país se reforme sin su participación;
tiene que otorgar créditos para existir. Ese interés
burocrático es bien conocido tanto en el FMI como en los
países que reciben préstamos, cosa que hace poco
creíble la condicionalidad del Fondo. Así fue que
Rusia recibió más de $20 mil millones del FMI desde
1992 sin haber cumplido con los acuerdos de esa agencia prestataria.
El récord del Banco Mundial es semejante. El Banco hace
préstamos para promover el desarrollo económico,
pero también sufre de los mismos problemas: tiene un interés
burocrático de hacer préstamos; otorga crédito
únicamente a gobiernos; ha apoyado gobiernos cuyas políticas
han sido la causa del empobrecimiento de su gente. Es por eso
que un alto porcentaje de los proyectos del Banco son considerados
fracasados por el mismo Banco y que esa agencia también
ha creado una serie de países adictos a sus préstamos.
La idea que la ayuda externa es necesaria para el progreso económico
siempre fue falsa, como lo comprueban los países desarollados
del mundo, pero se ha hecho claro que la ayuda externa ha causado
grandes males y ha atrasado el progreso económico en los
paises pobres.
¿Qué balance puede hacer de la actividad del
FMI desde su creación? ¿Ayudan realmente los organismos
multilaterales de crédito al desarrollo económico?
¿Cómo afectan el FMI y el Banco Mundial el proceso
de globalización económica?
El balance entonces es negativo, porque en la práctica
los organismos multilaterales atrasan o desaceleran el progreso
económico y la liberalización de los mercados. Por
eso lo encuentro irónico que los que se manifiestan en
contra de la globalización también protestan en
contra del FMI y el Banco Mundial al pensar que esas agencias
están en la vanguardia del capitalismo internacional. Parece
que el Banco y el Fondo los tiene a los manifestantes totalmente
engañados, pues las agencias siempre usan el lenguage del
mercado para justificar sus intervenciones estatales.
Si no existieran las agencias multilaterales, la globalizacion
procedería a un paso más rápido. Los países
han implementado políticas de mercado como resultado de
crisis económicas y políticas fracasadas del pasado;
en general, los políticos no han implementado reformas
liberales porque son liberales convencidos y tenían una
visión de largo plazo. La realidad económica, no
las demandas de las agencias multilaterales, se ha impuesto. La
globalización entonces resulta de una serie de cambios
locales en un proceso revolucionario que va desde abajo para arriba.
No es un fenómeno que se impone desde arriba.
¿Quiénes son en realidad los prestamistas y
los que verdaderamente se endeudan?
Los que pagan las cuentas siempre son los ciudadanos comunes
del mundo, y, especialmente los más pobres del mundo. No
hay que olvidar que los "rescates" financieros a México,
los países asiáticos, Rusia, Brasil, etc., no eran
rescates a los pueblos de esos países. Esos créditos
rescataron a los bancos privados y otros inversionistas en los
países ricos y a la elite en los países pobres.
Los pueblos, que poco tenían que ver con causar esas crisis,
ahora tienen que pagar esa deuda. Esa distribución de riqueza
desde abajo para arriba no resultaría bajo un sistema capitalista.
¿Cómo podría estructurarse un sistema
de créditos que generara incentivos para realizar reformas
estructurales?
Un sistema alternativo que sea menos costoso, menos burocrático,
y más justo no es difícil de imaginar. Es el sistema
del mercado libre en el cual el sector privado no otorga préstamos
a gobiernos que siguen malas políticas, pues malas políticas
resultan en crisis y estancamiento económico. Sin esos
rescates de Fondo o subsidios del Banco Mundial, los inversionistas
tendrían que ser más cautelosos. Los países
manejados por gobiernos que siguen buenas políticas de
apertura y sanas cuentas públicas recibirían créditos.
Los otros no. Quiere decir que un sistema capitalista reconoce
que hace daño a los pueblos subsidiar a malas políticas.
Un sistema capitalista crearía además los incentivos
a que los países implementen políticas liberales
al mostrar cuales políticas producen el desarrollo económico
y cuáles no. Además, durante una crisis económica,
el sector privado tendría que reconocer pérdidas,
en vez de pasarle la cuenta a los pueblos, y tendría un
incentivo para hacer préstamos a cambio de reformas verdaderas.
Un sistema de creíbles reformas basadas en creíbles
condiciones resultaría porque el sector privado estaría
usando su propio dinero y a los gobiernos en crisis no les quedarían
mejores alternativas, como es el caso hoy. Volveríamos
en buena parte a la manera en que se resolvieron las crisis durante
la primera época de la globalización en el siglo
XIX, mucho antes de la creación de los organismos multilaterales.
¿Cómo ve el futuro de países altamente
endeudados con organismos multilaterales de crédito, como
la Argentina, entre muchos otros países en desarrollo?
El futuro de un país depende de sus propias políticas
e instituciones y no de su relación con organismos multilaterales,
aunque es influenciada por tales agencias. Si un país quiere
avanzar, lo puede hacer, pero generalmente hay que superar obstáculos
políticos, no económicos. Dentro de esos obstáculos
incluyo al FMI.
¿Qué mecanismos institucionales deberían
instrumentar los países para no seguir generando deuda?
Un mecanismo institucional ya lo tiene Argentina en forma de
la caja de conversión que limita la habilidad del gobierno
de imprimir dinero. Desafortunadamente, Argentina ha podido reemplazar
la función del prestamista de última instancia que
antes le pertenecía al Banco Central. Ahora, el FMI cumple
esa misión y hace posible el crecimiento del gobierno argentino.
¿Por qué considera que la Argentina se encuentra
en recesión desde hace 30 meses en un contexto internacional
de crecimiento a tasas del 3/4%?
Argentina dejó de hacer reformas fundamentales a mediados
de los 90. Las leyes laborales argentinas-que fueron copiadas
de la Italia fascista de Mussolini-son quizás las más
rígidas del hemisferio, cosa que es directamente responsable
por las altas tasas de desempleo en el país. El hecho de
que Argentina se ha mostrado una y otra vez desinteresada en introducir
reformas necesarias a la economía durante los últimos
años, que las condiciones liberales acordadas bajo el FMI
no se han cumplido, y que los impuestos-bastante altos por muchos
años-volvieron a subir bajo el nuevo gobierno durante una
recesión (también parte de la receta del FMI), ha
contribuido a la situación actual. En los últimos
años, tanto el gasto público como la deuda externa
han crecido dramáticamente de tal manera que el FMI ahora
está cubriendo esos gastos, cosa que los políticos
seguramente han tenido en cuenta. Para el FMI, Argentina se ha
convertido en la Rusia de América Latina; el Fondo ha invertido
tanto en el "éxito" de Argentina que está
dispuesto a prestar irresponsablemente para "rescatar"
al país. Esa combinación de factores y el hecho
de que la caja de conversión todavía implica cierto
riesgo de devaluación, son responsables por la recesión.
¿Qué reformas estructurales deberían
realizarse en Argentina para que tenga impacto en el corto plazo
y así salir de la recesión?
Reforma fiscal: hay que reducir los impuestos y reducir los gastos
de manera dramática. No hay porqué para que un país
tan pobre como Argentina esté gastando casi la mitad de
su economía en forma de gastos públicos. Dolarización:
esa medida eliminaría el riesgo de devaluación y
bajaría las tasas de interés. Reforma laboral: es
demasiado costoso emplear a un argentino bajo las leyes actuales;
solo una minoría de gente se beneficia a costo de la gran
mayoría de los trabajadores argentinos. Reducir las regulaciones:
solo las grandes empresas pueden competir bajo el sistema burocrático
y regulatorio actual. Pensiones: privatizar el sistema completamente
y despolitizarlo para que los trabajadores puedan acumular sus
fondos de la mejor manera posible.
¿Qué posibilidad existe para la Argentina de
integrarse al NAFTA en los próximos años?
La posición de la nueva administración de George
Bush todavía no se ha aclarado. Sin embargo, la elección
de este presidente es buena noticia para América Latina
porque estará mucho más abierto a promover el libre
comercio a nivel regional y menos dispuesto a imponer condiciones
proteccionistas y regulatorias como hubiera sido el caso bajo
un presidente Gore.
¿Cómo ve los procesos de dolarización
en Ecuador y El Salvador y que impacto pueden tener en la región?
La dolarización ya ha beneficiado a la economía
ecuatoriana y debe de empezar a beneficiar a la salvadoreña.
Los dos países muestran que la dolarización es una
medida prudente tanto para economías generalmente sanas
(como la de El Salvador), como para los que todavía tienen
muchos problemas (por ejemplo, Ecuador). Al aprobar una ley que
permite la competencia entre monedas, Guatemala también
parece que va en la dirección de la dolarización.
Lo que sí se debe enfatizar es que la dolarización
se debe ver como una medida entre otras para mejorar las economías
de la región. La dolarización en sí no puede
rescatar a una economía en que hacen falta otras reformas.
Es probable, sin embargo, que la dolarización introduzca
más disciplina al sistema político, porque al eliminar
el banco central quita una fuente de irresponsablidad.
Verena Wachnitz es Coordinadora de
Investigaciones de la Fundación Atlas para una Sociedad
Libre.
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