Historia y
Antecedentes
Misión y
Programas
Seminarios y
Eventos
Publicaciones
Periódicas
Suscripciones
Argentina
Suscripciones
Extranjero
Reporte
Ejecutivo
Autoridades
y Staff
Representantes
Filiales
Consejo
Internacional
Promotores
de la Libertad
Organizacion
Afines
Bibliografía
Sugerida
Centro de
Documentación
Prensa
Gráfica
Suscripción
Gratuita
English
Version
Actualidad
Introductoria
Economía
Política
Derecho
Periodismo
Latinoamérica
Cultura
Educación
Historia
Negocios
Ecología
Tecnología
Pensadores
Entrevistas
Home



























Hispanic American Center for Economic Research


 

Bogotá, 24 de junio de 2002.

LA OFENSIVA ANTITERRORISTA

Diana Duque Gómez
versión PDF

La sabiduría perenne enseña que si se quiere la paz hay que prepararse para la guerra. En Colombia, frente a la agresión terrorista y liberticida de una subversión totalitaria leninista-estalinista, a través de las FARC y del ELN, sólo hay un medio de garantizar la libertad y conquistar la paz: oponer la guerra justa de la democracia liberal a la guerra irregular del totalitarismo. Los auténticos demócratas, amantes de la libertad, deben levantar la bandera de la guerra justa. Esta guerra es por naturaleza defensiva pero se refiere a una defensa activa, es decir, una defensa a la ofensiva. Sólo la defensa activa es verdadera. Los grandes estrategas de la guerra justa se oponen a la defensa pasiva y han considerado que "sólo un completo estúpido o un loco podría considerar la defensa pasiva como una panacea".
Es imperativo que toda la nación se prepare, se arme y se organice para que pueda combatir el terrorismo subversivo y así logre ejercer el derecho humano a la legítima defensa, derecho natural que prima sobre cualquier ley positiva incluida la Constitución, si ésta no lo consigna. Todo ello orientado a destruir el cuartel general central de la subversión y a sus cabecillas en armas y en la legalidad, para lo cual también es necesario crear comandos de fuerzas especiales antiterroristas y proscribir y castigar las organizaciones que apoyen, directa o indirectamente, las actividades de la subversión. Así lo enseñan las derrotas definitivas sufridas por la subversión totalitaria de estirpe estalinista en Filipinas (1948-1954), en Venezuela en la década de los 60, en Perú (1992-1993) y la experiencia del pueblo malayo en su exitosa lucha antisubversiva entre 1948 y 1960 con la ayuda de Inglaterra.
Respecto al ejemplo malayo el profesor inglés Richard Clutterbuck explica: "El Comité Central de Chin Peng (jefe de la subversión) residía en lo profundo de la selva. Subordinada a ese comité existía una jerarquía de comités estatales y de distrito que enlazaban con los comités locales establecidos en los aledaños de la selva. Estos últimos mantenían contacto con los cuadros que operaban en las aldeas y estaban encargados de organizar el abastecimiento de víveres y demás actividades en apoyo de las guerrillas. Así, pues, existía toda una 'jerarquía paralela'(...). Una lección decisiva de la victoria del gobierno fue su comprensión de que era más importante destruir a esa jerarquía paralela que a los propios regimientos guerrilleros" (la bastardilla es mía)(1).
Hoy en España el presidente del Gobierno, José María Aznar, en su lucha contra la banda terrorista ETA ha comprendido la importancia decisiva de la jerarquía paralela: "La lista de organizaciones terroristas incluirá tanto a ETA como a los grupos políticos que la apoyan"(2).
En Colombia, la jerarquía paralela se encuentra principalmente en el Partido Comunista (¡partido legal!) y sus diferentes aparatos políticos, electorales, sindicales, de "derechos humanos", etcétera. Recordemos que Gilberto Vieira, jefe ideológico e histórico del Partido Comunista Colombiano, en alguna ocasión confesó: "El hecho real es que el Partido Comunista participa en la lucha armada, tiene una organización, las FARC"(3).

-----------------------------
NOTAS: 1. Richard Clutterbuck, Guerrilleros y terroristas. Fondo de Cultura Económica, México, 1986, pág, 58; 2. Página web del diario El País de España, 12 de octubre de 2001; 3. Umberto Valverde, Colombia tres vías a la revolución. Círculo Rojo Editores, Bogotá, 1973, pág. 57.

 

  © Fundacion Atlas para una Sociedad Libre | Av. Roque Sáenz Peña 628 Piso 8º Oficina T 1
1035 - Buenos Aires - República Argentina
Tel/Fax: (54-11) 4343-3886 E-Mail: atlas@atlas.org.ar