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Reporte Especial del Centro de Estudios para una Opción
Nacional
Cuba y la Coalición del Terror:
El Surgimiento de la Internacional Terrorista
Por Orlando Gutiérrez-Boronat
(con asistencia investigativa de Rafael Artigas y Ana Carbonell)
No fue difícil el imaginarse qué enemigo común
sirvió de acicate para el encuentro entre el Líder
Supremo y el Comandante en su cumbre de Teherán en mayo de
este año. Las declaraciones hechas por Fidel Castro durante
su visita a Irán resultan escalofriantes cuando son vistas
a la luz de los recientes atentados terroristas en los Estados Unidos
el 11 de septiembre pasado. De acuerdo a los reportes noticiosos,
durante dicha visita el Líder Supremo Iraní Khameini
aseguró a Castro "que Irán y Cuba pueden derrotar
a los Estados Unidos aunados hombro con hombro", a lo que Castro
asintió, añadiendo que Estados Unidos estaba "extremadamente
débil hoy día", y que "nosotros
somos testigos de esa debilidad debido a nuestra cercana vecindad".
En la Universidad de Teherán y con un estrenduoso aplauso
de los estudiantes y el profesorado como telón de fondo,
declaró que "El rey imperialista
caerá finalmente", (AFP, 10 de mayo, 2001). Inmediatamente
después, el Servicio de Prensa Iraní proclamó
que: "Iran y Cuba concluyen que juntos
pueden derrumbar a los Estados Unidos". (IPS, 10 de
mayo 2001)
Muchos han argüido por largo tiempo que el bien documentado
rol de Cuba como auspiciador e instigador de terrorismo internacional
es cosa del pasado, algo que era parte del contexto de la Guerra
Fría. Sin embargo, la evidencia irrefutable nos indica que
hasta el día de hoy:
(a) La dictadura Castrista continúa
dando refugio de una forma activa a terroristas internacionales
(b) La dictadura de Castro continua
persiguiendo una alianza estratégica con estados terroristas
en pos de un frente 'anti-Occidente', y
(c) La dictadura de Castro ha participado
activamente en ataques terroristas contra ciudadanos de Estados
Unidos.
Tan recientemente como julio de 1999, Domingo Amuchástegui,
antiguo funcionario del gobierno castrista conocido por poseer información
de extrema importancia sobre el gobierno cubano escribió:
"Para los intereses de los Estados Unidos, la cercanía
de la relación de Cuba con Iraq y algunos de los más
militantes grupos terroristas del Medio Oriente es preocupante.
¿Puede Cuba ser usada para efectuar actos terroristas contra
objetivos en Estados Unidos? ¿Hay cooperación entre
Sadam Hussein y Castro en el desarrollo de armas químicas
y bacteriológicas? ¿Qué queda de la cercana
cooperación entre Castro y los más militantes grupos
terroristas de la región? (Instituto de Estudios del Medio
Oriente de la Universidad de Miami, julio 1999).
La evidencia existente indica que Cuba hoy día todavía
continúa sirviendo como base para la coordinación
y apoyo mutuo entre organizaciones terroristas transnacionales.
En agosto de 2001 las autoridades colombianas arrestaron a tres
individuos sospechosos de pertenecer a la banda terrorista irlandesa
del IRA que proveían entrenamiento especializado a la organización
terrorista colombiana FARC. Uno de los sujetos, Nial Connolly, vivió
en Cuba desde 1996 como el representante del IRA. (The Times, agosto
16, 2001, BBC News, agosto 17, 2001).
Otras informaciones también indican que el territorio colombiano
controlado por las FARC se ha convertido en base de apoyo y logístico
para la internacional del terror. El periodista argentino Julio
Cirino, experto en temas de terrorismo internacional, escribió
recientemente sobre una pequeña ciudad colombiana cerca de
la frontera con Venezuela, "donde elementos provenientes del
Medio Oriente", reciben documentación colombiana falsa
para proceder hacia otros lugares. En octubre de 1998 la Interpol
arrestó en Bogotá al extremista egipcio Mohamed Enid
Abdel Aal, líder de unos de los más peligrosos grupos
terroristas islamistas. Según sus declaraciones durante los
interrogatorios, Abdel Aal dijo que "su propósito era
el de permanecer cinco días en Colombia y viajar más
tarde, por vía terrestre hacia Venezuela". (El Nuevo
Herald/16 de septiembre 2001)
Se supone que fue en Cuba donde el IRA estableció contacto
con las organizaciones terroristas FARC y ELN. Estas dos organizaciones,
de acuerdo al reporte del Departamento de Estado del año
2000, han "...mantenido una presencia permanente en la Isla"
Además, se cree que los miembros del IRA estaban entrenando
a los rebeldes colombianos en el desarrollo de poderosos explosivos
antipersonales destinados a la propuesta "ofensiva urbana"
de las FARC.
El régimen Castrista no solamente ha continuado proveyendo
apoyo a la organización terrorista vasca ETA, conocida por
sus terribles ataques con carros-bomba contra objetivos civiles,
sino también ha intentado torpedear públicamente esfuerzos
diplomáticos para su condena. En un asalto en 1995 por la
policía francesa a escondites de la ETA, fueron hallados
ficheros de computadora que claramente indicaban que la inteligencia
cubana ayudaba a miembros de dicho grupo que eran prófugos
de la justicia española por ataques terroristas en España.
De acuerdo a dichos ficheros, el Partido Comunista Cubano "considera
sus relaciones con la ETA como 'fraternales, sostenidas, estratégicas
y cada vez más profundas'" (The Miami Herald, diciembre
27, 1997)
El apoyo encubierto del gobierno cubano al terrorismo en España
ha sido acompañado por intentos de protección diplomática.
Castro no solamente rehusó el unirse a otros jefes de estado
iberoamericanos en condenar al terrorismo de la ETA en la cumbre
Iberoamericana del 2000, sino también "criticó
a México por su apoyo a una declaración contra el
terrorismo en la cumbre Iberoamericana de Panamá" (The
Miami Herald, noviembre 11, 2000).
La continua relación de la dictadura cubana con sanguinarios
grupos terroristas y el uso del territorio cubano y su diplomacia
para su protección ha sido por largo tiempo una de las piedras
angulares de la política exterior cubana. Tal como el reporte
del Departamento de Estado norteamericano indica, ciudadanos americanos
prófugos de crímenes vinculados a grupos radicales
de los años 60, han recibido santuario del gobierno cubano
desde su creación en dicha década. Lo que resulta
más preocupante, sin embargo, ha sido el reciente intento
del régimen cubano de forjar un "frente contra Occidente"
con estados terroristas de la región del Medio Oriente.
El 18 de septiembre de 2000 en una entrevista exclusiva con la cadena
Al-Jazeera radicada en Qatar, Castro indicó que " No
estamos listos para una reconciliación con los Estados Unidos,
y yo no me reconciliaré con el sistema imperialista"
Añadió que su gobierno había defendido con
éxito a Cuba contra "...una invasión cultural
occidental", haciéndole eco a una de las principales
quejas de los grupos fundamentalistas islámicos de la región.
En mayo de 2001 Castro comenzó una serie de visitas a Siria,
Libia e Irán. En su discurso en la Universidad de Teherán
afirmó que "...la gente debe ser informada y despertar,
para no permitir el ser ultrajados y saqueados por Occidente".
El 26 de julio de 2001, Castro celebró otro aniversario del
comienzo de su revolución marchando en La Habana al lado
del nieto del Ayatollah Khomeini.
El vínculo Irán-Cuba ha preocupado por largo tiempo
a los analistas de inteligencia y seguridad en los Estados Unidos.
El coronel soviético Ken Alibeck, antiguo segundo al mando
del programa de desarrollo de armas bacteriológicas, ha insistido
por largo tiempo que el régimen de Castro tiene este tipo
de armas a su disposición. En su libro Biohazard,
Alibeck cita a su otrora jefe, el general Yuri T. Kalinin, de haberle
dicho que Cuba tenía un activo programa de armas bacteriológicas.
El antiguo Secretario de Defensa norteamericano William Cohen declaró
en mayo de 1998 que: "Las actuales instalaciones científicas
cubanas podían sostener un programa de armas biológicas
ofensivas, por lo menos en la etapa de desarrollo e investigación".
En octubre de 2000, el vicepresidente cubano Carlos Lage y el viceministro
de Salud iraní inauguraron una planta de investigación
y desarrollo biotecnológico en las afueras de Teherán.
Expertos en la materia expresaron dudas sobre los supuesto objetivos
médicos de dicha instalación, ya que Irán produce
el 97% de las medicinas que el país consume.
Es posible no solamente el establecer vínculos de este grupo
con el gobierno iraní así como identificar sus intereses
comunes con el régimen de Castro. Tanto Castro como bin Laden
trabajan duramente en formar un frente común para derribar
a los Estados Unidos y desarrollar armas biológicas de destrucción
masiva.
En su encausamiento de bin Laden el Departamento de Justicia norteamericano
indica que la organización terrorista Al-Qaeda bajo su mando
busca el "...poner a un lado sus diferencias con las organizaciones
terroristas musulmanas chíitas, incluyendo a Irán
y su grupo afiliado terrorista Hezbollah, para cooperar contra el
innato enemigo común, los Estados Unidos y sus aliados..."
El encausamiento además alega que Al Qaeda "...también
ha forjado alianzas con el Frente Nacional Islámico en el
Sudán y con representantes del gobierno de Irán, y
su grupo asociado terrorista Hezbollah". En febrero de 1998
Osama bin Laden anunció la creación de un "frente
internacional" contra los Estados Unidos. De acuerdo a un documento
obtenido por el programa de la cadena de televisión pública
norteamericana PBS "Frontline", bin Laden "considera
una alianza antiamericana con China e Irán como algo a ser
considerado".
Pero puede que haya más que simplemente un vínculo
iraní entre Castro y bin Laden. En una historia fechada el
4 de marzo de 2000, la Associated Press (AP) reportó que:
"Un joven afgano que se entrenaba este invierno en un campo
de la montañosa provincia de Kunar, en el noroeste de Afganistán,
dijo haber visto hombres de Chechenia, Sudán, Libia, Iraq,
Irán, Cuba, y Corea del Norte. El norcoreano, dijo el joven
afgano, había traído consigo armas químicas,
que fueron depositadas en cuevas y en las docenas casas de barro
y piedra horneadas por el sol".
En un comunicado de prensa con fecha del 16 de septiembre de este
año el gobierno de la isla caribeña de Gran Caymán
declaró que en agosto del año pasado había
detenido a tres nacionales afganos que habían ingresado al
país provenientes de Cuba con falsos pasaportes pakistaníes.
El diario New York Times reportó en septiembre de 1998 que
consejeros del presidente Clinton le proveyeron evidencia de que
"bin Laden está buscando obtener armas de destrucción
masiva así como armas químicas para su uso contra
instalaciones de Estados Unidos". ¿Es acaso mucho que
pedir el ver la afinidad ideológica entre Cuba y Al Qaeda,
así como lo atractivo que el dinero de bin Laden le resulta
al necesitado régimen cubano y, consecuentemente, como la
conjunción de estos dos factores pudiera resultar en el peor
de los escenarios?
Mientras los Estados Unidos se prepara para construir una coalición
global para un asalto definitivo en contra del terrorismo internacional
debe encarar la realidad de que el enemigo le lleva un paso de ventaja.
Estadistas, legisladores y analistas no deben soslayar los insistentes
esfuerzos de Cuba dirigidos precisamente a forjar una alianza contra
Occidente. No se debe subestimar su continuo estímulo y apoyo
a las organizaciones terroristas internacionales, o su latente capacidad
para la guerra biológica así como su propensidad de
compartirla con otros estados terroristas directamente vinculados
a enemigos de los Estados Unidos.
Por encima de todo, la continua retórica violenta de Castro
contra los Estados Unidos, y el mundo occidental en general, no
se debe tomar a la ligera. No hace mucho que ciudadanos norteamericanos
fueron blancos directos de los ataques terroristas castristas. El
24 de febrero de 1996, dos aviones civiles estadounidenses desarmados
fueron derribados en pleno día mientras volaban en espacio
aéreo internacional, asesinando a tres ciudadanos norteamericanos.
Un grupo de espías cubanos en la Florida fueron recientemente
convictos de conspiración con el propósito de asesinar
ciudadanos norteamericanos, de intentar penetrar instalaciones militares
norteamericanas en suelo estadounidense, espiar a miembros del Congreso
norteamericano y proveer información sobre el Aeropuerto
Internacional de Miami.
Hacerse de "ojos vista" con Castro en la víspera
de la "primera guerra del siglo XXI", equivaldría
a ignorar la alianza nazi-fascista con el Japón un día
después de Pearl Harbor. El enemigo está a 90 millas
al sur de Cayo Hueso. Y no esconde el odio que siente hacia nosotros.
Orlando Gutiérrez Boronat es
Secretario Nacional del Directorio Revolucionario Democrático
Cubano, una de las principales organizaciones cubano-americanas
que trabaja directamente con la resistencia interna cubana. El Directorio
fue fundado en 1990 y está reconocido por sus profundos trabajos
de investigación sobre la realidad social y los derechos
humanos en Cuba.
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