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CUBA Y EL DESARROLLO BACTERIOLOGICO:
¿FICCION O REALIDAD?*
Por Manuel Cereijo
Desde principios de la década de los '80 comienza Castro
sus esfuerzos en el campo de las investigaciones bacteriológicas,
biológicas y químicas, estableciendo los centros de
Biotecnología, Ingeniería Genética, Medicina
Tropical, de Inmunología, de Cría de Animales de Laboratorio,
el Biocen, el Instituto Finlay, la Academia de Ciencias, el Instituto
de Oceanografía, el Centro de Preparaciones Biológicas,
el Centro de Neuro Ciencias, así como La Fabriquita, o el
Centro de Desarrollo de "pienzo". Estos Centros se encuentran
diseminados por La Habana del Este.
Numerosos ingenieros y científicos cubanos han recibido educación
y entrenamiento en la antigua Unión Soviética, Alemania
Oriental, Rumania, China, Corea del Norte, Vietnam, así como
en Irán e Irak. Ha habido una cooperación intensa
desde 1992 con Vietnam, Rusia y China.
Los esfuerzos en biotecnología, biología, química,
relacionados con el desarrollo de armas bioquímicas están
dirigidos por ingenieros y científicos cubanos, y altos miembros
del Minfar y Minint. Todos estos departamentos trabajan en forma
compartida, es decir, un grupo desarrolla investigaciones de cierto
tipo, que no necesariamente son un producto final bacteriológico,
sino sólo cuando se une con otros productos desarrollados
por otros departamentos.
Un ejemplo es el desarrollo de una toxina paralizante del sistema
nervioso, resultado de investigaciones marinas conducidas -sin saber
su propósito final- con ayuda científica del Japón.
Este producto, según informes, ya está terminado y
almacenado, listo para ser utilizado. Otro ejemplo es cuando en
conjunción con el Instituto Cubano de Oceanografía
y la Academia de Ciencias, realizaron un experimento que consistió
en lanzar botellas desde las costas cubanas, con un mensaje que
pedía a quiénes las recibieran que se comunicaran
con la Academia de Ciencias, pues era un estudio científico
marino. De esta forma, después de dos años de estudio,
se determinó el lugar de la costa cubana más factible
de enviar objetos flotantes que llegaran a las costas de Florida,
Georgia, Lousiana, Texas, con más rapidez y en mayor cuantía.
No olvidemos que para una guerra bacteriológica o química,
no hacen falta cohetes ni portadores sofisticados. Botellas, contenedores,
cajas, etc. pueden ser portadores de sustancias mortíferas
que pueden causar daño o la muerte a miles de personas en
una zona determinada. Productos bacteriológicos o químicos,
toxinas, etcétera, que pueden transportarse en un maletín,
es posible que causen la muerte, por ejemplo, a 50.000 personas
o más.
Cuba trabaja también en la tecnología conocida como
"binaria", donde dos químicos, no tóxicos
por sí mismos, forman agentes o substancias tóxicas
al mezclarse. Casi todos utilizan químicos agrícolas,
ya que son más difíciles de identificar como agentes
que puedan ser empleados para estos fines. Esto forma parte de la
clase ultra letal, la cual es conocida como Novichok. No debemos
olvidar que los rusos han sido los mentores de los cubanos en este
campo por muchos años y continúan siéndolo.
Cuba ha adquirido en Milán, Italia, varias centrífugas
de 10.000 RPM, de alta capacidad y que se encuentran protegidas,
aisladas, para poder trabajar con químicos letales. Cuba,
aparentemente, ha desarrollado también el A-232, hecho de
químicos agrícolas e industriales, los cuales no son
mortales hasta que son mezclados. Tanto este último, como
el A-234, son tan tóxicos como el XV, y más difíciles
de detectar, así como más fáciles de fabricar.
La revista británica de defensa, Jane's, reportó en
abril de 1997, que Rusia tenía una variación nueva
de la toxina Ántrax, totalmente resistente a los antibióticos.
Al mismo tiempo, informó que los militares rusos habían
desarrollado tres substancias nuevas contra los nervios.
Incluso, existen enfermedades ya desaparecidas, como la viruela.
Sin embargo, cultivos de esa patología, diseminados en este
país, pueden causar un efecto desastroso, especialmente en
los niños. Actualmente, sólo hay siete millones de
vacunas contra esta enfermedad en Estados Unidos. Es decir, dado
que ya no existen brotes de viruela (small pox), no hacen falta.
Las combinaciones de cultivos de enfermedades como ésta son
de alta peligrosidad. Se trata de substancias que Cuba puede estar
desarrollando.
La Secretaria de Estado, Madeleine Albright, ha declarado que Irak
posee suficiente Ántrax para "matar a todo hombre, mujer
y niño en el mundo." Castro y Saddam Hussein mantienen
relaciones amistosas y numerosos científicos y médicos
cubanos visitan Irak. Recordemos también que este año
Florida ha sufrido daños considerables en sus cosechas. El
cáncer del cítrico Xanthomonas citri. Se trata de
bacterias bien conocidas, que pueden desarrollarse en el laboratorio
y que se propagan rápidamente en el campo. ¿La naturaleza
o Castro?.
Este aspecto del desarrollo biológico/químico puede
presentar una seria amenaza potencial en contra de la seguridad
estadounidense, e incluso contra el pueblo cubano. Cualquier país
que sea miembro del Tratado contra este tipo de armas, puede pedir
-sin necesidad de pruebas- una inspección de otro país
miembro, a las Naciones Unidas, la cual tiene que cumplir por mandato.
Ya es hora de que Cuba sea inspeccionada.
* El presente artículo fue redactado en el mes de marzo
de 1999.
Manuel Cereijo es
un Ingeniero nacido en Santa Clara, Cuba. Es un exiliado residente
en Florida, Estados Unidos, donde ejerce como profesor en la Universidad
Internacional de la Florida. Ha escrito más de 600 artículos
en revistas técnicas y científicas y en periódicos.
También, es autor de dos libros de texto y un libro sobre
la reconstrucción económica de Cuba.
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