Historia y
Antecedentes
Misión y
Programas
Seminarios y
Eventos
Publicaciones
Periódicas
Suscripciones
Argentina
Suscripciones
Extranjero
Reporte
Ejecutivo
Autoridades
y Staff
Representantes
Filiales
Consejo
Internacional
Promotores
de la Libertad
Organizacion
Afines
Bibliografía
Sugerida
Centro de
Documentación
Prensa
Gráfica
Suscripción
Gratuita
English
Version
Actualidad
Introductoria
Economía
Política
Derecho
Periodismo
Latinoamérica
Cultura
Educación
Historia
Negocios
Ecología
Tecnología
Pensadores
Entrevistas
Home



























Hispanic American Center for Economic Research


 

Seminario
Perspectivas de la Sociedad Civil en Cuba
Reflexiones sobre la realidad política y social cubana

Por Marina L. Espósito

El Centro para la Apertura y el Desarrollo de América Latina organizó el 9 de noviembre de 2000 el seminario “Perspectivas de la Sociedad Civil en Cuba”, con la presencia de diversos expositores. El evento tuvo lugar en la Universidad Católica Argentina, en el Edificio Santo Tomás Moro.
En el encuentro, que tuvo una duración de dos horas y media, estuvieron presentes: Janisset Rivero (Directora Ejecutiva del Directorio Revolucionario Democrático Cubano), Carlos Gervasoni (Profesor de “América Latina en la Política Internacional” en la Universidad Católica Argentina), Fernando Ruiz (Profesor de “Historia de la Comunicación” en la Universidad Austral) y Carlos Sabino (Profesor de la “Escuela de Sociología y del Doctorado en Ciencias Sociales” en la Universidad Central de Venezuela). La apertura del seminario estuvo a cargo de Gabriel Salvia (Director Ejecutivo de la Fundación Atlas para una Sociedad Libre) y, para cerrar, los asistentes al encuentro realizaron preguntas a los expositores. Entre los concurrentes se encontraban alumnos de distintas universidades argentinas y algunos graduados.
La primera en exponer fue Janisset Rivero, cuya organización se dedica al apoyo de la sociedad civil en Cuba y propicia la apertura democrática y el respeto de los derechos humanos en ese país, a través del activismo cívico no-violento. Rivero realizó una amplia exposición acerca de la situación actual de la sociedad civil en Cuba. Destacó que se podrían mencionar tres tipos de corrientes dentro de la oposición cívica. Por un lado, están los gradualistas, quiénes quieren que el gobierno lleve adelante un cambio otorgándole más espacios. A esta postura, se oponen las personas y las organizaciones que quieren romper definitivamente con el régimen. Creen que es necesaria una nueva república democrática y de economía de mercado. Se los puede denominar rupturistas. Mientras tanto, la tercera corriente trata de desarrollar una sociedad civil autónoma basada en principios democráticos.
Otro de los temas que fue desarrollado por Rivero tiene que ver con la actividad de los diferentes grupos de movimiento cívico. Entre ellos, se encuentran activistas de derechos humanos, campesinos, sindicatos y periodistas independientes, ecologistas, luchadores pro vida, presos políticos y sus familiares. Todas estas personas llevan adelante una lucha cívica no violenta con el fin de hacer respetar los derechos humanos e iniciar un camino hacia la apertura democrática. Entre los aspectos a destacar, es importante saber que este tipo de movimientos tiene una tendencia creciente en todo el país, por lo que se confirma la participación de un considerable número de habitantes.
Una de las actividades de gran alcance nacional fue el ayuno de 40 días “Vida y Libertad”, que se inició el 7 de junio de 1999. Lo llevaron a cabo un grupo de organizaciones independientes pro democracia en Cuba. Luego, se sumaron diversas asociaciones independientes en apoyo de este movimiento. El ayuno fue realizado para pedir por el respeto de los derechos humanos y la amnistía general para los presos políticos en Cuba.
Otro aspecto que se remarcó es la atención creciente que le brinda la prensa a las acciones llevadas a cabo por organizaciones independientes en Cuba. Se han publicado notas en periódicos norteamericanos como The Miami Herald y el Wall Street Journal. Además, han aumentado las publicaciones en países latinoamericanos con referencia al crecimiento de la oposición cívica en Cuba, especialmente en México y en la República Dominicana.
El segundo expositor fue Carlos Gervasoni, que se centró en la teoría política para poder explicar qué es lo que sucede actualmente en Cuba, cuáles son sus perspectivas y cómo puede vincularse con lo que aconteció en otros países. Al comienzo, Gervasoni habló de dos tipos de fortalezas opuestas: la del Estado vs. la de la sociedad civil. Sobre este aspecto, explicó que: “Cuando el primero es muy fuerte y la segunda es muy débil, hay autoritarismo.” Para poner un ejemplo, hizo referencia a la situación de Cuba, en dónde “los estados tienen recursos desproporcionadamente amplios en comparación con los de sus sociedades, provenientes de un donante externo.” Sin embargo, señala que está comenzando a sentirse una declinación en el Estado, producto de la caída del bloque socialista soviético y de la crisis económica. Gervasoni planteó que la sociedad civil está experimentando un proceso de fortalecimiento gracias al apoyo de EE.UU. y del Vaticano, además de tener más acceso a la información.
Él explicó que se pueden barajar dos posibilidades en el caso de la caída del régimen. Por un lado, “un resurgimiento espontáneo de la sociedad civil”. En este caso, hizo referencia a lo expuesto por Giuseppe Di Palma, que es citado por Cecilia Chessa, en la revista Sociedad Civil. Por otro lado, puede suceder que “la falta de experiencia organizativa y la cultura socialista” complique el desarrollo de sociedades civiles luego de la caída del régimen. Desde esta perspectiva, sería necesario ayudar a la sociedad civil cubana en el aspecto financiero, técnico y organizacional, entre otros. Esta asistencia provendría de los cubanos exiliados, el gobierno estadounidense o los latinoamericanos, más vinculados a Cuba –como México- o de países con tradición democrática, sociedades civiles fuertes y capacidad económica.
El tercero en exponer fue Fernando Ruiz, quien se refirió a la situación de la sociedad civil cubana desde un punto de vista histórico-comunicacional, ligado a su profesión. Se introdujo al tema a partir de una observación de la figura de Fidel Castro para sostener que –pese a todos los “pronósticos”- aún sigue siendo “el hombre fuerte de la isla”. Comenzó a enumerar una serie de hechos históricos y sociales luego de los cuales se pensaba que el régimen no podría sostenerse más. Sin embargo, colocó el acento en que ninguno de ellos pudo terminar con el castrismo. Entre los sucesos mencionados, se destacan la caída del muro de Berlín, la “explosión” de la Unión Soviética, la visita del Papa a Cuba y la Cumbre Iberoamericana.
Ruiz se explayó bastante cuando expuso acerca de la situación de la prensa. Hizo mención de la Ley 88, que está en vigencia en Cuba. En ella, se habla de la represión de delitos tales como “la peligrosidad” o la “colaboración con la prensa extranjera”. Ruiz recalcó que “las penas son de varios años de cárcel y, las cárceles cubanas son cerradas en serio. Allí no entran ni los legisladores de los Estados Unidos.”
También, hizo referencia al periodismo independiente en Cuba y a las constantes “trabas y complicaciones” que padece. Los encargados de la distribución de la información son “detenidos, hostigados y amenazados por personas afines al régimen.”
Otro de los temas que fue abordado por Ruiz fue la situación de los presos políticos, que sufren un alto nivel de desprotección. Al hacer referencia a los fusilamientos, expresó que en los países democráticos también existen, pero que el “derecho a la defensa está más protegido.” Enfatizó que esta postura es la de la Organización de Estados Americanos (OEA), Amnistía Internacional, Freedom Forum y el Comité de Protección de Periodistas, entre otros. Para cerrar este tema, Ruiz expuso que este punto de vista también sería adoptado por Fidel Castro “si quisiera decir la verdad”.
Luego, efectuó un análisis del concepto de “verdad”, llevado a la situación cubana. Recalcó que “nada teme más el régimen que la verdad” y lo reflejó claramente a partir de un ejemplo. Se refirió al artículo de Roberto Casín (ex jefe de la oficina de México de la agencia Prensa Latina), publicado en la revista Vuelta. En esa nota, Casín escribió: “La simulación ha alcanzado en Cuba límites insospechables. Fingir es un acto cotidiano que garantiza la supervivencia.”
Para finalizar su exposición, Ruiz quiso centrarse en la importancia de la comunicación para poder construir una opinión pública y desarrollar una sociedad civil. En ese punto, recalcó que “el aislamiento es el arma del régimen”. Por ello, cualquier forma de comunicación fuera del control del régimen puede ser altamente dañina para éste.
En cuanto a las vías de salida que ve en Cuba para lograr la conformación de un país democrático, apeló a una “alternativa”. Consideró que es necesaria la construcción de un “liderazgo cubano que sea aceptado por toda la comunidad internacional.”
El último expositor del seminario fue Carlos Sabino. Se centró en las acciones llevadas a cabo por Fidel Castro y en la necesidad de fortalecer la sociedad civil en Cuba. En referencia al primer punto, expresó que el régimen castrista tiene “un carácter puramente caudillista y personalista”. Además, agregó que Castro “es el último dictador latinoamericano y es un decadente exponente de ese modo de gobernar que tanto daño hizo en el continente.”
Sabino hizo especial referencia al desenvolvimiento actual de Castro. Expresó que, como consecuencia de la situación de crisis permanente que debe afrontar el comunismo, Castro “acepta el capital transnacional, la prostitución y el destino turístico de ‘su’ isla.” Además, recalcó que Castro “no ha abandonado su intervencionismo con sus vecinos”, está a favor de la guerrilla colombiana e intentó lograr un golpe de estado marxista en Ecuador.
Sabino dijo que “por más que la Guerra Fría haya terminado, no podemos dejar que el comunismo caricaturesco del siglo XXI nos lleve al atraso y a la pobreza.” Para concluir, destacó la importancia de desarrollar una sociedad civil fuerte para poder construir “una transición pacífica a la democracia y a la economía libre.”

Marina L. Espósito es Asistente del Centro para la Apertura y el Desarrollo de América Latina.

 
  © Fundacion Atlas para una Sociedad Libre | Av. Roque Sáenz Peña 628 Piso 8º Oficina T 1
1035 - Buenos Aires - República Argentina
Tel/Fax: (54-11) 4343-3886 E-Mail: atlas@atlas.org.ar