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QUINCE GRANDES ECONOMISTAS AUSTRIACOS
Por Richard M. Ebeling
Veintiséis años atrás, en junio de 1974, tuve
la fortuna de ser invitado por el Institute for Human Studies para
ser una de las 40 personas que participaron de una conferencia de
una semana de duración acerca de la economía austríaca,
en Royalton del Sur, Vermont. Después de un lapso de varias
décadas, durante las cuales el Keynesianismo casi monopolizó
todas las discusiones acerca de teoría y política
económica, estaba por comenzar un renacimiento del interés
en la Escuela Austríaca de Economía.
En su momento, durante la semana en Royalton del Sur, no pareció
de dicha manera. El año anterior, en octubre de 1973, Ludwig
von Mises fallecía a los 92 años. Ninguno de los que
asistió a esa conferencia imaginó que cuatro meses
antes, en octubre de 1974, Friedrich A. Hayek recibiría el
Premio Nobel de Economía. En realidad, Milton Friedman, la
figura líder de la Escuela Económica de Chicago, vino
a una de las cenas de la conferencia e intentó despreciar
la razón en los concurrentes, al decir en una breve charla
de sobremesa, que no existía tal cosa llamada Escuela Económica
de Chicago, ni la Austríaca, "sólo buenas economías
y malas economías". Y era obvio que Friedman consideraba
a su escuela como "buena economía", dejando a entrever
que los concurrentes seguían a las "malas economías"
al tomar a la Escuela Austríaca demasiado seriamente.
Pero sin embargo, aquella semana en Royalton del Sur me la pasé
escuchando y discutiendo una serie de exposiciones a cargo de Israel
M. Kirzner, Murray N. Rothbard, y Ludwig M. Lachmann, acerca de
casi todas las facetas de la economía austríaca. Dos
años más tarde, en 1976, aquellas exposiciones aparecieron
en un libro llamado "The Foundations of Modern Austrian Economics"
(Los principios de la Economía Austríaca Moderna).
El mismo año se inició un programa formal de grado
en Economía Austríaca en la Universidad de Nueva York
bajo la inteligente guía de Kirzner, en la cual tuve, nuevamente,
la fortuna de participar por varios años. Aquellos eran tiempos
emocionantes, ya que las ideas de la Escuela Austríaca de
Economía renacían más profunda y consistentemente.
Ahora, un cuarto de siglo después, la Escuela Austríaca
se ha restablecido como una fuerza vital y contribuyente en el campo
de la teoría y política económica, tanto en
Estados Unidos como en el resto del mundo. Sin embargo, aún
hoy, la larga y rica herencia de la economía austríaca
no se aprecia en su totalidad. Y eso hace que 15 Grandes Economistas
Austríacos, editado por Randall G. Holcombe sea una contribución
tan útil para el crecimiento de la biblioteca de temas de
economía austríaca.
El volumen comienza con cinco capítulos de economistas anteriores
a los Austríacos, a veces por siglos, que ya captaban la
naturaleza del mecanismo del proceso de mercado en el mejoramiento
de los estándares de vida, coordinación de los suministros
y demandas, y posesión de mecanismos de autocorrección
para ajustar cualquier desequilibrio temporario entre las decisiones
de consumo y de producción de millones de personas en un
sistema de división de trabajo complicado. Una especial atención
se le da a la contribución importante de los economistas
franceses clásicos del siglo XVIII y XIX, como A.R.J. Turgot,
Jean-Baptiste Say, y Frédéric Bastiat.
Los restantes diez capítulos hacen hincapié en la
escuela austríaca en sí, comenzando con el fundador
de la misma, Carl Menger, cuyas primeras contribuciones se realizaron
en 1870. Joseph Salerno rastrea los desarrollos de Menger de una
teoría subjetiva del valor y su formulación del concepto
de la utilidad marginal, la integración del tiempo y de la
inseguridad en el entendimiento de cómo se realizan las decisiones
de un mercado, y los procesos causales del trabajo en todas las
actividades de producción.
Roger Garrison resume claramente la teoría del capital y
los intereses de Eugen von Böhm-Bawerk y su análisis
de métodos de producción "cíclicos"
que incrementan la productividad del trabajo humano, como así
también, el proceso por el cual las diferentes valoraciones
del tiempo por parte de los participantes del mercado interactúan
para generar la tasa de interés.
Israel Kirzner explica las contribuciones del "austríaco"
británico, Philip Wicksteed, quien sostenía que los
"costos" representan las estimaciones de valor individuales
y subjetivas de oportunidades perdidas en un acto de elección,
y el rol unificante del concepto de elección para entender
todas las decisiones en las cuales los medios son escasos en relación
con los fines para los cuales se pueden utilizar.
Jeffrey Herberner discute los escritos del "austríaco"
estadounidense, Frank A. Fetter quien construyó con una teoría
del valor, precio, costo y producción, consistente en el
contexto de resaltar el elemento de la valoración del tiempo
en toda elección de consumo y producción.
El capítulo acerca de Ludwig von Mises es una versión
compilada de una monografía previamente publicada de Murray
Rothbard, que explica las contribuciones extraordinarias de Mises
en las teorías de la acción humana, emprendimientos,
proceso de competencia, dinero, y ciclo del negocio.
Peter G. Klein discute el refinamiento de Friedrich Hayek de la
teoría austríaca del ciclo del negocio de Mises y
su explicación de la competencia como un proceso de descubrimiento
en el cual los precios del mercado sirven como una herramienta para
economizar y distribuir la información a todos los participantes
en el extendido sistema de división de trabajo.
John B. Egger sintetiza los trabajos de William H. Hutt quien desafió
muchos supuestos de los economistas keynesianos, incluyendo el reclamo
de Keynes acerca de que el capitalismo carecía de un mecanismo
que asegurara pleno empleo, y el desarrollo de Keynes acerca tanto
de la importancia de la competencia, como del sueldo y de la flexibilidad
del precio para mantener una continua coordinación económica
de los suministros y demandas del mercado.
Jeffrey Tucker hace un tributo a Henry Hazlitt, el claro e influyente
popularizador de las ideas liberales austríacas, como así
también de la crítica profunda de Keynes y su extraviado
análisis macroeconómico.
Shawn Ritenour ofrece una simpática evaluación de
los escritos del "austríaco" alemán Wilhelm
Röpke, quien se opuso a las tendencias colectivistas y totalitarias
del siglo XX, y que argumentaba la importancia del elemento moral
en la defensa del orden del mercado.
Finalmente, Hans Hermann Hoppe detalla las contribuciones importantes
a la economía austríaca que realiza Murray Rothbard,
quien refina y expande muchas de las contribuciones de Mises en
su tratado de dos volúmenes de 1962, "Man, Economy,
and State" (El hombre, la Economía y el Estado) que
incluye la teoría austríaca del valor subjetivo, la
teoría de la preferencia del tiempo, la producción,
la competencia y el monopolio, y el caso del laissez faire.
Tal como destaca Holcombe en su introducción, la línea
conductora de la profesión económica es finalmente
descubrir muchas de las miradas que los austríacos desarrollaron
décadas atrás, que una vez más, están
poniendo a las economías austríacas al frente del
análisis económico.
Este volumen ofrece una de las guías más claras para
apreciar aquellas contribuciones anteriores como un punto de referencia
para el pensamiento económico del siglo XXI.
Richard Ebeling es titular de la cátedra
Ludwig von Mises en el Hillsdale College y miembro de The Future
of Freedom Foundation.
Traducción de Hernán Alberro.
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