AYN RAND Y Los Fundamentos Filosóficos
del Capitalismo
Por Ricardo M. Rojas
Cuando se menciona la palabra "filosofía", muchas
veces se tiende a pensar en cuestiones abstractas, desvinculadas
de la realidad y sin aplicación práctica, que sólo
pueden ser comprendidas por una élite: los "filósofos".
Esa impresión es el resultado de la actitud mantenida invariablemente
por quienes han intentado despojarse de la lógica y negar
la realidad al tratar con las ideas.
Ayn Rand, en cambio, partió del reconocimiento de los conceptos
axiomáticos de "existencia", "identidad"
y "conciencia", y a partir de ellos elaboró una
filosofía basada en la realidad, coherente con el mundo y
sin contradicciones. Ella nos ha enseñado que la importancia
de la filosofía en la vida del hombre es la siguiente: sin
filosofía no es posible vivir.
Para explicar esta afirmación, en 1974 utilizó el
siguiente ejemplo frente a los cadetes de la academa militar de
West Point(1): supongan que son astronautas, y que su nave espacial
cae en un planeta desconocido para ustedes. ¿Qué es
lo que harían una vez recobrado el conocimiento?
(1) Esta conferencia le dio título a su libro: "Philosophy:
Who needs it?". Todos los conceptos que usaré en este
trabajo están tomados, tanto de ese libro como de: "Introduction
to Objectivist Epistemology", "The Virtue of Selfishness",
"Capitalism: The Unknown Ideal" y "The Romantic Manifesto".
Lógicamente, las tres primeras preguntas que el cerebro de
un ser humano haría en tales circunstancias serían:
¿dónde estoy? ¿cómo lo sé? ¿qué
debería hacer? Estas tres preguntas, fundamentales para el
estudio de la existencia y por ende, para la supervivencia humana,
son respondidas por las tres primeras ramas de la filosofía:
Metafísica, Epistemología y Etica.
¿Dónde estoy? La filosofía no me dirá
si estoy en Buenos Aires o en Paris o en otro lugar (aun cuando
me dará las herramientas necesarias para averiguarlo); sin
embargo, responderá al dilema: ¿estoy en un mundo
gobernado por leyes estables, firmes, cognoscibles, absolutas? ¿o
estoy en un caos incomprensible? ¿Las cosas a mi alrededor
son reales, o son sólo una ilusión? ¿Existen
independientemente de mi voluntad o son creadas por mi mente? ¿Puedo
cambiarlas según mi voluntad o no? A estas preguntas responde
la Metafísica, que es el estudio de la naturaleza de la existencia
como tal.
¿Cómo lo sé? Como el hombre no es omnisciente
ni infalible, debe descubrir el mundo, averiguar qué es el
conocimiento y cómo probar la validez de sus conclusiones
al respecto. ¿Adquiere conocimiento por un proceso racional
o por una súbita revelación, o por instintos, o por
acto reflejo? ¿Es la razón competente para descubrir
la realidad o el hombre posee alguna otra facultad superior o paralela
a la razón? ¿Puede estar seguro de algo o está
condenado a vivir en una duda perpetua? A todo ello responde la
Epistemología, que estudia el conocimiento y el medio de
adquirirlo.
¿Qué debería hacer? Las respuestas a las dos
primeras preguntas determinarán la respuesta a la tercera.
¿Qué es bueno y malo para el hombre, y por qué?
¿Su preocupación debería ser alcanzar la felicidad
o huir del sufrimiento? ¿Debería perseguir sus propias
metas, o subordinarse a las de los demás? A ello responde
la Etica, rama de la filosofía que estudia el modo en que
un hombre debería comportarse.
A su vez, la respuesta que da la Etica determina cómo el
hombre debería tratar con otros hombres, lo que involucra
la cuarta rama de la filosofía, la Política, directamente
basada en las primeras tres, que define los principios de un sistema
social adecuado.
La necesidad de emplear ideas abstractas es fundamental para la
supervivencia humana, y por eso no hay elección entre seguir
o no una filosofía. Sí se puede elegir, en cambio,
si esa filosofía será elaborada por un proceso de
pensamiento consciente, racional y lógico, o mediante una
acumulación de falsedades, contradicciones y afirmaciones
dogmáticas.
Como ejemplo de la presencia constante de principios filosóficos
en la vida cotidiana, Ayn Rand recordó algunas frases que
se escuchan y repiten diariamente, originadas en el pensamiento
de personas que han sido considaradas grandes filósofos,
y que generalmente son aceptadas y repetidas sin un análisis
racional consciente:
"No esté tan seguro: Nadie puede estar seguro de nada"
(Platón).
"Ha hecho algo malo, pero sólo es humano, y nadie es
perfecto en este mundo" (San Agustín).
"Puede ser verdad para usted, pero no es verdad para mí"
(William James).
"No puedo evitarlo. Nadie puede evitar lo que hace" (Hegel).
"No puedo probarlo, pero siento que es verdad" (Kant).
"Es lógico, pero la lógica no tiene nada que
ver con la realidad" (Kant).
"Es malo porque es egoísta" (Kant).
"Primero actúe, luego piense" (John Dewey).
"He dicho eso en varias circunstancias, pero no tengo por qué
creer en eso todo el tiempo: lo que ha sido verdad ayer no tiene
por qué ser verdad hoy" (Hegel).
"¿No puede adoptar uno un compromiso y pedir prestadas
diferentes ideas de filosofías diferentes de acuerdo con
las necesidades del momento?" (William James).
Un repaso de estas frases, después de comprender el desarrollo
lógico de la filosofía Objetivista, podrá ser
de gran utilidad.
Este desarrollo debe comenzarse, entonces, por la primera rama de
la Filosofía: la Metafísica, que es el estudio de
la existencia. El término "Metafísica" fue
generalizado por los compiladores de Aristóteles, quien en
el libro que lleva ese nombre en realidad se refería a la
Filosofía, a la que definía como la ciencia que estudia
el Ser en cuanto Ser (2).
(2) Aristóteles jamás habló de Metafísica.
La primera mención que se conoce a ese término fue
hecha por Nicolás de Damasco en la primera mitad del siglo
I, y se refiere a la ubicación metodológica de este
trabajo dentro de la obra total de Aristóteles, toda vez
que este trabajo fue elaborado con posterioridad a los Tratados
de la Física. En este sentido se usó el concepto de
Metafísica, que etimológicamente significa "lo
que está más allá o luego de la física".
Tal vez una denominación más correcta hubiese sido
"Filosofía", que es a lo que Aristóteles
se refiere en esta obra, y que sirve para identificar el estudio
de las primeras causas y los primeros principios que rigen la realidad.
Es curioso advertir que el término "Metafísica"
se usa hoy en día para significar "lo que está
más allá del mundo físico o comprensible",
es decir, lo esotérico, lo incomprensible, lo inalcanzable,
y finalmente, lo vinculado con la teología. Algo muy distinto
a lo que Aristóteles tuvo en mente en esta obra.
La realidad es el conjunto de todo lo que existe, y por lo tanto,
el primer problema que plantea la filosofía es el estudio
de la existencia como tal.
La existencia de la realidad es lo único de lo que lógicamente
no se puede pedir una prueba, pues es el presupuesto de toda prueba
y todo conocimiento. Su demostración es ostensible: la realidad
no se demuestra, sino que se muestra.
La petición de una "prueba" de que la realidad
existe, constituye una prueba en sí misma: alguien que esté
parado frente a usted, exigiendo pruebas de algo, deberá
necesariamente existir. La realidad no puede ser probada porque,
si por definición es el conjunto de todo lo que existe, incluye
también a la misma prueba, y por lo tanto, pedir una prueba
de la realidad significaría pedir que alguien se colocase
fuera de la realidad para buscarla, y eso es imposible.
Esta es la premisa básica, el punto de partida de la filosofía:
la existencia, existe. Este axioma es el primer ABSOLUTO, y es la
base de la concepción de un mundo guiado por principios estables
y cognoscibles.
El primer paso en la tarea intelectual de destruir las herramientas
de supervivencia del hombre ha sido negar que la realidad existe.
Pueden recordarse como ejemplos de esta pretensión, con sus
graves consecuencias metafísicas y espistemológicas,
"el mito de la caverna" de Platón, la división
de los mundos "noumenal y fenomenal" de Kant, o un paso
más allá el Solipsismo o la pretensión de que
el hombre crea al mundo cuando mira. Todas estas teorías
pretendieron que el mundo con es compensible por el hombre, sino
un sitio misterioso, voluble e imposible de entender.
Estas ideas suponen un ataque directo al concepto de "absoluto".
Pretenden que es imposible tener un conocimiento absoluto de cosa
alguna, o que la realidad exista absolutamente, evadiendo el hecho
de que la afirmación "los absolutos no existen"
es una afirmación absoluta, y por lo tanto, contradictoria
en términos: quien dice que los absolutos no existen, está
haciendo una afirmación absoluta y por lo tanto incontroverible,
pero que a la vez debería ser controvertida, pues no podría
ser absoluta.
En segundo lugar, lo que es, no puede "no ser". Lo contradictorio
es imposible. Afirmar que algo es y no es al mismo tiempo, en el
mismo contexto, significa afirmar también lo contrario y
así hacia el infinito; y eso es imposible. El principio de
"no contradicción" es el segundo ABSOLUTO.
Existir significa existir siendo algo. Cada cosa que existe lo hace
de acuerdo con su propia naturaleza. Del mismo modo, el hombre existe
en el mundo con una naturaleza determinada.
La materia inorgánica no puede dejar de existir, sólo
cambiar de forma. Unicamente respecto de la materia orgánica
cabe la alternativa entre existir y no existir como tal. La vida
es el proceso de acción auto-generada destinada a la auto-sustentación.
Pero ese proceso no es insoslayable y depende de que concurran determinadas
condiciones.
Para vivir, los organismos deben actuar. La naturaleza de la acción
necesaria para vivir depende de la naturaleza del organismo. Los
organismos vivos, excepto el hombre, tienen un método automático
de supervivencia que les indica el tipo de acción necesaria.
Los vegetales poseen un mecanismo automático para absorber
el alimento del suelo y buscar el aire y el sol con sus hojas. Los
animales cuentan con instintos, que forman un método insoslayable
de conducta destinado a la supervivencia.
El hombre, en cambio, no posee tal código automático.
Como el resto de los seres vivos necesita actuar para continuar
viviendo, pero debe hacerlo "por elección", pues
no está predeterminado a ningún tipo específico
de acción.
Para un animal, el problema de la supervivencia es esencialmente
biológico: basta con que funcione correctamente su sistema
automático de respuestas. Para un ser humano, el problema
es esencialmente epistemológico: debe adquirir el conocimiento,
aprendiendo previamente cuál es su método específico
de adquisición. El uso de ese método no es automático,
pues de lo contrario sería un instinto: el hombre debe reconocer
y usar ese método voluntariamente. Tiene la necesidad biológica
de pensar antes de actuar: precisamente porque su conducta es voluntaria,
no automática, debe elegir cada acto que realiza. Si no piensa
primero, no puede actuar.
El método natural de supervivencia humana es el uso de la
razópn: la facultad que identifica e inegra el material enviado
al hombre por sus sentidos. El hombre sólo puede sobrevivir
adquiriendo conocimiento, y la razón es el único medio
con que cuenta para conseguirlo.
Los sentidos aportan evidencia de la realidad, pero esa evidencia
debe ser procesada por el propio cerebro. Para realizar correctamente
esa identificación e integración, el hombre usa la
lógica, que es el arte de integración no contradictoria:
ningún concepto formado por un hombre es válido a
menos que lo integre sin contradicción con la suma total
de su conocimiento.
Llegar a una contradicción es reconocer un error; mantenerse
en ella es abdicar a la razón. La verdad es el reconocimiento
de la realidad.
La lógica es el reconocimiento de que determinadas reglas
rigen lo que existe, independientemente de que el hombre las use
o les dé cierto nombre. Las tres reglas básicas de
la lógica, enunciadas por Aristóteles, son:
1. La ley de Identidad. La existencia, existe (A es A). Esta ley
tiene dos axiomas corolarios: existe algo que uno percibe; el hombre
existe poseyendo conciencia, siendo la conciencia la facultad de
percibir lo que existe.
2. Ley de No Contradicción. Lo contradictorio es imposible
(A no puede ser a la vez NO-A).
1. Ley del Tercero Excluido. Una cosa puede ser o no ser, pero no
existe una tercera posibilidad.
Se suele hablar de estas reglas y las que derivan de ellas como
la "lógica aristotélica". Sin embargo, el
calificativo de "aristotélica" es sobreabundante,
pues no existe otra lógica aparte de ésta. Una pretendida
lógica distinta, debería comenzar por negar la existencia
de la realidad, pues de lo contrario debería llegar a las
mismas conclusiones. Y negar la existencia, como se vio, es imposible.
Pero como el uso de la razón y la lógica no se produce
automáticamente, la racionalidad es una cuestión de
elección. La voluntad es la cualidad del cerebro humano que
le permite poenr en movimiento el mecanismo de la razón.
El hombre debe hacer el esfuerzo de pensar. Por eso, la voluntad
es la clave del estudio del ser humano.
El hombre es un ser de conciencia volitiva. La conciencia es la
facultad de percibir lo que existe. Se puede estar consciente de
una sola cosa a la vez, o sea, percibir una cosa a la vez. Pero
un individuo no podría funcionar si cada vez que enfrenta
una alternativa tuviera que repetir íntegramente el proceso
de aprendizaje. Para resolver este problema, el cerebro humano cuenta
con una herramienta equivalente a una tabla de datos, que le permite
almacenar las conexiones efectuadas por la conciencia: el subconsciente.
Todo problema que un ser humano ha analizado alguna vez en su vida,
provoca algún registro en su subconsciente.
El subconsciente del hombre es como una complejísima computadora
cuya función principal es la integración de las ideas.
¿Quién lo programa? La mente consciente. Si no es
programado con datos de la realidad, lógicamente estructurados,
los resultados que constantemente emita el subconsciente serán
ilógicos y contradictorios. El programador final del subconsciente
es la clase de filosofía conscientemente elaborada. Por eso,
quienes desprecian a la filosofía, son quienes más
necesitan de ella.
La realidad es Objetiva. Los filósofos subjetivistas pregonan
la libertad de evadir la realidad; que el universo sea lo que su
voluntad decida. Tratan de falsear la relación entre la existencia
y la conciencia, pretendiendo que su conciencia cree la existencia,
en lugar de percibirla. Las ligaduras que intentan destruir son
las relaciones causales. El enemigo al que tratan de derrotar es
la ley de Identidad.
La rebelión contra la causalidad se origina en el deseo de
revertirla. Sin embargo, la conciencia del hombre no sirve para
objeto alguno que no sea identificar la realidad.
Los fenómenos que ocurren sin participación humana
son lo "metafísicamente dado" y no podrían
ocurrir de otro modo. La existencia de estos fenómenos no
depende de la conciencia del hombre, sino que deben ser reconocidos
y aceptados por ella. Por el contrario, todo fenómeno que
involucra la acción humana es lo "hecho por el hombre"
y podría haber sido diferente o no ser.
La voluntad provoca contradicciones si los hombres no advierten
la diferencia entre ambos conceptos. Lo metafísicamente dado
debe ser aceptado, no puede ser cambiado. Lo hecho por el hombre
nunca debe ser aceptado sin crítica: debe ser juzgado y después
aceptado o rechazado, de acuerdo con el resultado de ese juicio.
Los sentidos envían sensaciones al cerebro, que allí
se convierten en percepciones. La capacidad racional le permite
organizar el material perceptual en conceptos primarios, y posteriormente
a estos conceptos en otros cada vez más amplios, y de este
modo captar y retener, identificar e integrar, cada vez mayor cantidad
de conocimiento. Este proceso es vital para un ser humano, toda
vez que no posee respuestas automáticas a sus problemas.
Un concepto es la integración mental de dos o más
unidades que poseen las mismas características distintivas,
omitiendo las medidas particulares. Representa conocimiento condensado,
lo que hace posible el estudio futuro y la división de la
tarea cognoscitiva. La definición, por su parte, es una declaración
que identifica la naturaleza de las unidades subsumidas bajo un
concepto.
El conocimiento del hombre es contextual y posee una estructura
jerárquica, que va de sensaciones a percepciones, a conceptos
primarios que se refieren a la realidad percibida, y se integra
en conceptos cada vez más amplios. Por ejemplo, uno ve una
mesa, esa sensación genera una percepción, y a partir
de lo que percibe el cerebro elabora el concepto primario de forma,
consistencia, posteriormente madera, propósito, hasta alcanzar
el concepto de mesa, y posteriormente el más complejo de
habitación, el de casa, el de ciudad, el de país.
Los conceptos de abstracciones puras son los más complejos
que el hombre puede elaborar.
Debido a que todo conocimiento del hombre es contextual, dada su
naturaleza no omnisciente y el reconocimiento de la realidad en
la cual vive, debe elaborar conceptos de acuerdo con ese contexto.
Por ejemplo, conceptos tales como "certeza" o "perfección"
sólo tienen sentido si se los define en el contexto de la
naturaleza humana.
"Certeza" significa que toda la evidencia disponible respecto
de un hecho determinado, analizada de acuerdo con las reglas de
la lógica, indica que ese hecho es así y que no existe
evidencia alguna que determine lo contrario. No significa que, por
falta de conocimiento no pueda demostrarse posteriormente otra cosa
(el hombre no es omnisciente). Recuérdese que la verdad es
el reconocimiento de la realidad, y la razón es el único
estándar de verdad que posee el hombre. La verdad o falsedad
de las conclusiones, inferencias, pensamientos y conocimientos de
un hombre, descansan en la verdad o falsedad de sus definiciones.
Precisamente porque el hombre no es omnisciente es que existe el
concepto de "certeza". Si no pudiera equivocarse, no tendría
sentido un concepto de error y no haría falta uno de certeza.
Pero como el hombre necesita adquirir el conocimiento mediante un
método especial, es que la necesidad de estar seguro del
conocimiento que ha adquirido es básica para su supervivencia.
Si no hubiese un conjunto de cosas de las cuáles está
"seguro", no podría siquiera mover un dedo y estaría
destinado a perecer.
El edificio del conocimiento humano se levanta con ladrillos que
son verdades. "Error" significa tener como verdad algo
que contradice algún hecho de la realidad. Un error de conocimiento
se produce cuando un ser humano ignora algún dato de la realidad
y afirma una falsedad; en cambio, un error moral ocurre cuando un
individuo sostiene algo erróneo a sabiendas de que contradice
los hechos de la realidad. Si un hombre quiere sobrevivir, debe
aceptar que necesita utilizar siempre las reglas de la lógica,
pues le proveen el único método para uni los datos
de la realidad sin contradicción. Evadir voluntariamente
las conclusiones de la lógica equivale al suicidio.
La "prueba" es el proceso de derivar una conclusión,
paso a paso, desde la evidencia de los sentidos, cada paso dado
de acuerdo con las reglas de la lógica. El método
para validar el conocimiento consiste en coejar el contenido mental
de un ser humano con los hechos de la realidad. Por ejemplo, si
alguien afirma que los elefantes vuelan, la validación del
conocimiento consistirá en observar el comportamiento de
los elefantes.
Una vez que el hombre ha respondido a las dos primeras preguntas
que le plantea la filosofía (¿qué es el mundo
en el que vive? y ¿cuál es el método que le
permite conocerlo?), la tercera cuestión a determinar es
¿qué de bería hacer?, o lo que es lo mismo
¿cómo debería comportarse después de
reconocer su propia naturaleza y la del mundo que lo rodea? A esta
pregunta responde la Etica, que es la ciencia que se ocupa de hallar
y definir un código e valores para guiar las elecciones y
acciones que determinarán el propósito y el curso
de vida de un ser humano.
La primera pregunta de la Etica no es cuál debería
ser el código de valores, sino si hace falta tal código
y por qué.
Prácticamente todos los filósofos han considerado
a la Etica como sujeta a caprichos, y no han provisto una respuesta
racional, objetivamente demostrabla, a la pregunta de por qué
hace falta un código de valores. Lo aceptan como un hecho
dado, sin buscar su raíz metafísica o su validez objetiva.
El desafío y gran aporte de Ayn Rand a la Etica fue definir
un concepto objetivo y racional de la moral, basado en la naturaleza
humana.
Toda vez que los organismos vivos tienen la alternativa entre existir
y no existir como tales, y que deben actuar de una manera determinada
por su naturaleza para lograrlo, sólo entre ellos puede elaborarse
el concepto de valor; sólo para ellos las cosas son buenas
o malas. Valor es aquello por lo cual se actúa, para obtenerlo
y/o conservarlo.
La vida de un organismo depende de dos factores: el combustible
que requiere del exterior, y la acción de usar ese combustible
debidamente. El organismo no tiene elección posible respecto
de lo que necesita para su supervivencia: es metafísicamente
dado, depende del tipo de ente que sea.
La vida sólo puede mantenerse por un proceso constante de
acción de autosustentación. La meta de esta acción,
el Valor Supremo que debe ser ganado en cada momento, es el mantenimiento
de la vida misma del organismo.
Entonces la vida es el estándar de valoración: lo
que ayuda a mantenerla es bueno, lo que la amenaza es malo. El hecho
de que un ser vivo sea, determina lo que debe hacer para vivir.
Si no lo hace, muere. En este sentido, puede decirse que todo "ES"
implica un "DEBERÍA".
Solamente una meta final, un fin en sí mismo, hace posible
la existencia de valores. Metafísicamente, la vida es el
único fenómeno que es un fin en sí mismo. Epistemológicamente,
el concepto de "valor" depende genéticamente y
se deriva del concepto de "vida". Solamente el concepto
de vida hace posible el de valor.
¿Cómo descubre el ser humano el concepto de valor?
En primer lugar, mediante las sensaciones físicas de dolor
y placer. El mecanismo de placer-dolor sirve como protector automático
de la vida del organismo, es una capacidad innata. Pero la naturaleza
epistemológica del hombre hace que este mecanismo no sea
suficiente para indicarle cómo actuar. Recuérdese
que los organismos inferiores sólo tienen la facultad de
la sensación; los oganismos superiores poseen la facultad
de la percepción. Pero para un ser humano, la supervivencia
depende de un proceso voluntario de utilizar la razón, y
por ese camino descubrir lo que necesita para vivir.
No puede sobrevivir con la guía de meras percepciones. Una
sensación de hambre le indicará que necesita comida,
pero no le dirá cómo obtenerla ni cuál es buena
para él. No puede satisfacer sus necesidades físicas
más elementales sin un proceso de pensamiento.
El hombre no sabe automáticamente qué es verdadero
y qué es falso, y por ende no puede saber automáticamente
qué es correcto y qué es incorrecto, es decir, qué
es bueno o malo para él. Pero necesita este conocimiento
para poder vivir.
No puede evadir la realidad: es un organismo específico,
con una naturaleza específica, que requiere un curso de acción
específico. No tiene elección sobre lo que su naturaleza
requiere, y ello deberá descubrirlo utilizando las reglas
del pensamiento, es decir, las leyes de la lógica.
Entonces, ¿cuáles son las metas correctas que debe
perseguir el hombre, y los valores que requiere para sobrevivir?
A ello responde la Etica. No es una fantasía mística
ni una convención social, sino una necesidad metafísica
objetiva para la supervivencia del hombre. El estándar de
valores de la Etica Objetivista es aquello que se requiere para
la supervivencia del hombre como tal.
Un ser vivo que considerase maldad sus medios de supervivencia,
no sobreviviría (por ejemplo, un pájaro que intencionalmente
intentara romper sus alas).
El hombre debe obtener el conocimiento y elegir sus acciones por
un proceso mental, que la naturaleza no le obliga a practicar, sino
que sólo puede descubrir por sí mismo. Un código
de valores aceptado por elección es un código moral.
La alternativa del hombre es ser racional o animal suicida.
Si la supervivencia humana depende de que se use el propio cerebro
destinado a la tarea de sobrevivir, el estándard de moralidad
ha de ser el de un hombre que vive tomando decisiones sobre la base
de razonamiento hechos con su propio cerebro. La racionalidad está
directamente relacionada con la supervivencia. Dado que todo lo
que el hombre necesita debe ser descubierto por su propia mente
y producido por su propio esfuerzo, los dos factores esenciales
de su método de supervivencia son: pensar y trabajar productivamente
(Es posible imaginar una secta que adore la luna y pase el día
durmiendo, para sentarse a admirar la luna por las noches; pero
para que puedan sobrevivir, alguien deberá utilizar su cerebro
y producir, al menos, el alimento que consuman).
Por el hecho de que el ser humano no posee un código de respuestas
automáticas, y por ende su supervivencia es un problema esencialmente
epistemológico, no puede sobrevivir según las necesidades
del momento, como el resto de los animales. Cada acto de su vida
es producto de metas que se desarrollan y persiguen durante días,
meses, años, décadas, y no vive satisfaciendo puntualmente
las necesidades biológicas básicas, como los restantes
animales. El subconsciente es el lugar donde almacena los datos
que le permiten establecer las metas futuras y los modos de alcanzarlas.
La Etica se encarga de definir un código de valores adecuado,
y por lo anto estudia al hombre como individiuo, y no en sus relaciones
con los demás. No existe naca parecido a una "Etica
Colectiva" o "Etica Social" por lo mismo que no existe
un "cerebro colectivo". Respecto de las relaciones con
los demás, el principio social de la Etica Objetivista indica
que así como la vida es un fin en sí misma, todo ser
humano es un fin en sí mismo y no un medio para los fines
o el bienestar de otros.
Entonces, si la acción de un hombre está orientada
a la supervivencia, él será lo más importante
para sí mismo. El egoísmo es el motor de las acciones
humanas. Un organismo vivo que tuviera a alguien o algo más
que a él mismo como el móvil de su acción,
no podría sobrevivir. Pero como para el hombre la decisión
de actuar en procura de su bienestar es voluntaria, él es
el único ser que puede actuar en contra de su propia vida,
y adoptar el sacrificio como estándard de conducta.
La vida es el medio por el cual se obtienen y conservan los valores.
Los tres valores cardinales de la Etica Objetivista son: Razón,
Propósito y Autoestima, y sus correspondientes virtudes son:
Racionalidad, Productividad y Orgullo. A ellas se suman la Independencia,
Integridad, Honestidad y Justicia.
Todo trato entre individuos debe ser realizado intercambiando valor
por valor, ofreciendo cada uno el producto de la aplicaci´no
de su propio cerebro a una actividad productiva. Ello sólo
puede suceder cuando los seres humanos se ven libres de coacción
unos por otros. La libertad de acción es un requerimiento
básico de la vida humana.
Sin embargo, como la racionalidad es potencial, nada impide que
algún individuo recurra a la agresión como medio para
tratar con los demás. Agredir significa iniciar el uso de
la fuerza entrando en contacto con el cuerpo o la propiedad de otra
persona sin su consentimiento.
Por ello, la Política existe debido a la necesidad de establecer
reglas de convivencia entre los individuos de una especie pontencialmente
racional, que requieren libertad de acción para llevar a
cabo las decisiones de sus cerebros y al mismo tiempo poseen la
potencialidad de la agresión.
El inicio del uso de la fuerza supone torcer la realidad que exige
que el hombre persiga sus propios intereses; por el uso de la fuerza
se le exige que actúe contra ellos. La realidad amenaza al
hombre con la muerte si no sigue sus propios juicios racionales;
la agresión lo amenaza con la muerte si lo hace.
La fuerza sólo puede ser usada en defensa propia, como represalia
contra quien inicie su uso.
La libertad es un requerimiento básico de la vida humana.
No pensar es sinónimo de muerte. Pensar sin actuar desnaturaliza
la función del pensamiento. Garantizar la libertad de pensar
y actuar es la única forma de proteger la vida humana.
El concepto de derecho se refiere a la acción, específicamente
a la libertad de acción. Significa estar libre de toda compulsión
física, coerción o interferencia por parte de otros
hombres. Es un concepto moral: los derechos del individuo son el
medio de subordinar la sociedad a la ley moral.
Un derecho es un principio moral que define y sanciona la libertad
de acción de un hombre en un contexto social. Para cada individuo,
un derecho es una sanción moral positiva de su libertad para
actuar de acuerdo con su propia elección voluntaria. En cuanto
a los demás, los derechos de un individuo sólo le
imponen una obligación de índole negativa: abstenerse
de agredirlo.
La fuente de los derechos del hombre no es la ley de dios ni la
ley de congreso alguno, sino la ley de identidad: A es A y el hombre
es el hombre. Los derechos son condiciones requeridas por la naturaleza
humana para la supervivencia.
Sólo existe un derecho fundamental, del cual derivan los
demás: el de un hombre a su propia vida; lo que significa
el derecho de llevar a cabo todas las acciones requeridas por la
naturaleza para mantenerla. El derecho a la vida es el origen de
todos los derechos, y el de propiedad es la única forma de
implementarlo: dado que un hombre debe sustentar su vida por su
propio esfuerzo, quien no tiene derecho al producto de ese esfuerzo
no posee los medios para mantenerla. El hombre que produce mientras
otro dispone del producto de su esfuerzo, es un esclavo.
Los derechos son pincipios morales que definen las correctas relaciones
sociales. Dado que sólo un hombre individual puede tener
derechos, la expresión "derechos del individuo"
es una redundancia (necesaria en el caos intelectual imperante).
Pero la expresión "derechos colectivos" o "derechos
sociales" es una contradicción en términos.
Todo grupo es sólo una cantidad de individuos que no puede
tener otros derechos que los de sus miembros individuales. En una
sociedad libre, los derechos de cualquier grupo se derivan de los
de sus miembros, a través de su elección individual
y voluntaria y el acuerdo contractual que formalizó su agrupamiento,
permitiendo la aplicación de esos derechos individuales a
propósitos específicos comunes. Todo propósito
legítimo de un grupo se basa en el derecho que tienen los
participantes a la libre asociación y el libre comercio.
La noción de "derechos colectivos" supone que los
derechos pertenecen a algunos hombres, pero no a otros, que algunos
tienen el derecho de disponer de otros como les plazca, y que el
criterio para esta diferencia radica en la superioridad numérica
(tal es lo que sucede con los llamados "derechos" a la
vivienda, salud, educación, alimento, que sólo podrían
ser satisfechos utilizando a algunos seres humanos como animales
de sacrificio en beneficio de otros).
Ahora bien: dado el concepto de derecho, ¿qué es un
obierno? ¿Es necesaria su existencia?
En principio, si los individuos no organizaran un mecanismo para
defenderse de la agresión, vivirían en un estado de
guerra latente. Por eso, la organización de un gobierno surge
como una necesidad lógica (3).
(3) Ayn Rand hablaba de "gobierno", y como este término
ha sido objeto de muchas consideraciones en los últimos tiempos,
es útil hacer una consideración adicional. A diferencia
del cocnepto liberal clásico de gobierno, basado en el monopolio
del poder, que a su vez descansa en la facultad de cobrar impuestos
en forma compulsiva para mantenerlo, Ayn Rand extendió, como
es lógico, el principio de que nadie puede iniciar el uso
de la fuerza al propio gobierno. De este modo, si bien Ayn Rand
también usó la terminología clásica
de gobierno como detentador del monopolio del uso de la fuerza,
puede deducirse que en su concepción el gobierno sólo
existiría en tanto y en cuanto se pudiese establecer un sistema
de aportes no compulsivos que permitiese mantenerlo. Si se profundizase
este razonamiento -cosa que Ayn Rand no tuvo tiempo de hacer-, pienso
que habría un punto de acercamiento entre su pensamiento
y el de quienes se oponen al concepto de gobierno -precisamente
por la carga de compulsión que implica-, y prefieren hablar
de auto-gobierno, agencias de protección de derechos, o términos
similares. Pienso que probablemente en la práctica, y por
una simple cuestión de mercado, un gobierno sin facultades
de recaudar impuestos ni iniciar de ninguna otra forma el uso de
la fuerza contra los ciudadanos, estaría en condiciones similares
y llegaría a los mismos resultados que las agencias de protección
y seguridad.
Debe distinguirse, para comprender bien este punto, el concepto
de "necesidad" entre lo metafísicamente dado y
lo hecho por el hombre. Nada de lo hecho por el hombre era necesario
metafísicamente. El gobierno es necesario (recomendable su
creación y sostenimiento voluntario) en tanto soluciona un
problema de coexistencia pacífica entre los hombres. Pero
ello no significa que individuo alguno deba o pueda ser obligado
por otro asostener un gobierno: el "derecho a obligar"
es una contradicción en términos.
En este contexto, el gobierno es una institución creada por
los hombres para poner en vigor ciertas reglas de convivencia en
un área geográfica dada. Es un medio para mantener
el uso de la fuerza física retributiva bajo un control objetivo.
Si se dejara a los individuos particulares la tarea de proteger
sus propios derechos, por una parte la efectiva protección
dependería de que el que se defiende tenga la suficiente
fuerza frente al agresor, y por otro lado, se correría el
riesgo de que se organizaran grupos de linchamiento que actuando
subjetivamente perdieran de vista el justificativo del uso de la
fuerza, que es la defensa frente a la agresión, para convertirse
a su vez en agresores.
La única función del gobierno es proteger los derechos,
o sea, proteger al hombre de la violencia física. Es sólo
un policía que actúa como defensor, y como tal sólo
puede recurrir a la fuerza contra quienes inicien su uso. Las únicas
funciones propias de un gobierno son: policía, ejército
y tribunales, para proteger los derechos y arreglar las disputas
mediante reglas racionales y según leyes objetivas.
Si la protección de los derechos es lo que justifica la existencia
de un gobierno, deberán existir reglas objetivas para determinar
cuándo un derecho ha sido violado y para la prueba de que
tal cosa ha ocurrido en un caso específico.
Hay dos formas básicas de organización social: la
que reconoce la existencia de los derechos del individuo como previos
al gobierno y en consecuencia tiene por única función
y protección; y la que presupone que el uso de la fuerza
es el medio por el que deben tratar unos hombres con otros, y por
lo tanto organiza un gobierno con facultades para agredir y violar
derechos.
Ayn Rand definió al Capitalismo como el sistema social basado
en el reconocimiento de los derechos del individuo, incluyendo los
derechos de propiedad, en el que toda propiedad es privada. Es la
única forma de organizar un gobierno moral, que se funde
en el reconocimiento de los derechos y actúe para evitar
el inicio del uso de la fuerza física de unos hombres contra
otros.
En una sociedad capitalista, toda relación humana es voluntaria.
Los hombres son libres de cooperar o no, de tratar unos con otros
o no, como les dicten sus propios juicios individuales, convicciones
e intereses. Tratan unos con otros sólo en términos
y por medio de la razón, es decir, por la disuasión,
persuasión, y el acuerdo contractual; por elección
voluntaria y para el mutuo beneficio.
El fundamento moral del Capitalismo no es que persiga el bien común
-expresión contradictoria en términos-, sino el hecho
de que es el único sistema consistente con la naturaleza
racional del hombre, que protégé la supervivencia
del hombre qua hombre y cuyo principio fundamental es la justicia.
Toda vez que la supervivencia de un hombre depende de que sea libre
de usar su cerebro para aplicarse a una tarea productiva, el fundamento
de un gobierno capitalista es permitir que caa hombre pueda seguir
su propio curso independiente de acción, de acuerdo con su
propio juicio racional. Es el hecho metafísico básico
de la naturaleza humana lo que el Capitalismo reconoce y protege.
Ayn Rand ha sido la primera filósofa en la historia en darle
a la Etica un fundamento en la naturaleza racional del hombre, y
a la Política un fundamento en esa clase de Etica. La consecuencia
de ello ha sido la posibilidad de definir y caracterizar el gobierno
de una sociedad libre, basado pura y exclusivamente en el reconocimiento
de los derechos del individuo. Demostró que, ni los derechos
son un caprichoso invento de algunos intelectuales o místicos,
ni su protección como único justificativo de la existencia
de un gobierno, una de tantas formas igualmente válidas de
organización social: demostró que los derechos existen
antes de su reconocimiento y que, por ende, la falta de tal reconocimiento
supone contradecir la ley de identidad.
Ayn Rand ha dejado un legado que en los tiempos venideros será,
seguramente, una fuente de reflexión y estudio filosófico.
Ricardo Manuel Rojas
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